Un grupo de rescatistas de El Salvador y Argentina intenta este jueves salvar a Fabio, un niño de nueve años que permanece atrapado desde hace ocho días bajo los escombros de un edificio derrumbado en el estado venezolano de La Guaira, en el norte del país, tras el doble terremoto que ha causado más de 2.290 muertos.
Operación de rescate en Caraballeda
El menor se encuentra aproximadamente a seis metros de distancia de los rescatistas, bajo los restos de un edificio de doce pisos que colapsó en la localidad de Caraballeda, en la región costera, epicentro de la devastación del doble terremoto del pasado 24 de junio. La operación de salvamento comenzó a las 23:00 hora local del miércoles (03:00 GMT del jueves), según informó Protección Civil a EFE.
Padre espera mientras se teme lo peor
El padre de Fabio espera el rescate, y se sospecha que el niño está junto a una persona fallecida, supuestamente su madre, según indicó a EFE un efectivo del Ejército. Sin embargo, un rescatista señaló que no se descarta que haya más personas con vida junto al menor. El grupo de rescate ha apuntalado con madera el edificio debido al estado debilitado de la estructura, y aunque no tienen certeza del tiempo que tomará, aseguran que "esto podría llevar rato".
Esperanza tras rescate de Hernán Gil
Los equipos de rescatistas internacionales continúan este jueves con las operaciones de salvamento, después de que el rescate del venezolano Hernán Gil esta mañana llenara de esperanza a los afectados, a pesar de que las probabilidades de sacar a alguien más con vida disminuyen a medida que pasan las horas. Gil, un vigilante de 43 años, fue rescatado tras ocho días bajo los escombros de un edificio, después de un dispositivo de más de 72 horas en el que participaron más de 100 rescatistas internacionales en la costera urbanización de Playa del Mar.
Balance oficial y esfuerzos internacionales
Los 3.000 rescatistas internacionales desplegados y coordinados por la ONU han conseguido salvar a 13 personas con vida en la semana de operaciones sobre el terreno tras los terremotos, que han dejado al menos 2.295 fallecidos y 11.267 heridos, según el último balance oficial.



