René Higuita responde a la decisión judicial sobre su inmueble en El Poblado
El exguardameta de la Selección Colombia, René Higuita, rompió el silencio luego de que el Juzgado Primero Penal del Circuito Especializado de Extinción de Dominio de Medellín ordenara la pérdida del derecho de dominio sobre una propiedad ubicada en el exclusivo sector de El Poblado, registrada a su nombre y el de un familiar. La decisión, que acogió las pretensiones de la Fiscalía, determinó que el inmueble debía pasar a manos del Estado por estar vinculado a una cadena de transferencias relacionada con un esquema de testaferrato del Cartel de Medellín.
Higuita, de 59 años, rechazó categóricamente cualquier vínculo con actividades ilícitas y aseguró que desconocía los antecedentes del bien al momento de la negociación. "La propiedad fue adquirida de manera completamente legal, actuando siempre de buena fe y con recursos provenientes exclusivamente de mi trabajo", afirmó en un comunicado difundido tras conocerse el fallo. El exfutbolista anunció que ejercerá su derecho a la defensa y apelará la decisión judicial.
Los detalles de la adquisición del inmueble según Higuita
Según la versión del exarquero, la adquisición del inmueble se realizó mediante una permuta en la década de los 90. Como parte del negocio, entregó dos apartamentos, uno de los cuales había recibido como reconocimiento por su desempeño deportivo. Para Higuita, estos hechos demuestran que los recursos utilizados tenían un origen lícito y corresponden al fruto de su carrera como futbolista profesional.
"Soy víctima de un engaño", sostuvo el exjugador, quien insistió en que nunca conoció antecedentes que relacionaran la propiedad con actividades ilegales. En entrevistas posteriores, también se refirió a los cuestionamientos que han rodeado su nombre durante décadas por haber visitado la cárcel La Catedral, donde estuvo recluido Pablo Escobar. Higuita afirmó que ese episodio marcó la percepción pública sobre su imagen y que desde entonces muchas personas lo señalaron injustamente de tener vínculos con el narcotraficante, una afirmación que volvió a rechazar.
La investigación de la Fiscalía y las pruebas presentadas
Durante el proceso de extinción de dominio, la Fiscalía presentó documentos, testimonios y dictámenes periciales para reconstruir el historial del inmueble. De acuerdo con lo expuesto ante el juzgado, la propiedad había sido incorporada años atrás a un esquema utilizado para ocultar bienes adquiridos con recursos del narcotráfico, específicamente por medio de una red de testaferrato asociada al Cartel de Medellín.
Entre los elementos valorados por el despacho judicial figuró un estudio grafológico que concluyó que una de las firmas consignadas en una escritura pública era falsa. Para las autoridades, esa y otras pruebas permitieron establecer que las sucesivas transferencias del inmueble buscaban ocultar su verdadero origen, razón por la cual el juez concluyó que procedía la extinción del derecho de dominio sobre el bien.
El fallo no señala que Higuita hubiera participado en actividades delictivas relacionadas con el narcotráfico. Sin embargo, la decisión judicial se fundamentó en el origen ilícito que, según la investigación de la Fiscalía, tuvo el inmueble antes de llegar a manos del exfutbolista y de uno de sus familiares. Esa circunstancia fue determinante para que prosperara la acción de extinción de dominio.
Higuita anuncia apelación y defiende su buena fe
Frente al fallo, el exintegrante de la Selección Colombia aseguró que fue "víctima de un engaño" y reiteró que nunca conoció antecedentes que relacionaran la propiedad con actividades ilegales. En sus declaraciones insistió en que la compra se realizó dentro de los parámetros legales y que su patrimonio proviene exclusivamente de los ingresos obtenidos durante su trayectoria deportiva.
Mientras avanza la apelación anunciada por la defensa del exfutbolista, el proceso continuará su curso en la jurisdicción especializada de extinción de dominio. Higuita sostiene que demostrará la legalidad con la que adquirió el inmueble y que su actuación siempre estuvo guiada por la buena fe, mientras la decisión judicial mantiene la conclusión de que el bien tuvo un origen ligado a recursos del narcotráfico antes de incorporarse a su patrimonio.



