Las autoridades de Risaralda investigan el hallazgo de un cuerpo sin vida en una bolsa, ocurrido en zona rural de Dosquebradas. Este es el segundo caso con características similares en apenas 13 días, lo que ha elevado la preocupación entre la comunidad y las fuerzas de seguridad.
Hallazgo y reacción de las autoridades
De acuerdo con la Policía Metropolitana de Pereira, varios ciudadanos alertaron sobre la presencia del cadáver. Uniformados llegaron al lugar, acordonaron la zona y activaron los protocolos judiciales. El Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía asumió la inspección técnica al cadáver y el proceso investigativo.
Hasta el momento, las autoridades no han establecido la identidad de la víctima ni las circunstancias del homicidio. Unidades de Policía Judicial e Inteligencia adelantan la recolección de pruebas y testimonios para esclarecer el crimen.
Operativo y llamado a la comunidad
La Policía informó que mantiene un operativo en el sector y que utilizará todas sus capacidades investigativas para avanzar en el caso. Además, invitó a la comunidad a entregar información que contribuya a identificar a los responsables mediante los canales institucionales.
Antecedentes y contexto de violencia
El antecedente más reciente ocurrió el 17 de junio, cuando las autoridades localizaron otro cuerpo en una bolsa en zona rural de Pereira. La repetición de estos hechos vuelve a poner en el centro de la discusión la posibilidad de que estén reapareciendo modalidades criminales asociadas con las llamadas "casas de pique", estructuras que las autoridades desmantelaron el año pasado en los sectores de La Churria, en Pereira, y en los barrios El Japón y Mirador de Frailes, en Dosquebradas.
En los últimos años, Pereira y Dosquebradas han registrado una escalada de violencia asociada a las disputas entre organizaciones criminales por el dominio del microtráfico, las extorsiones, el transporte informal, los préstamos conocidos como "gota a gota" y otras economías ilegales. A este panorama se suma la confrontación entre integrantes de la banda Cordillera y grupos conformados por antiguos miembros de esa organización, quienes buscan disputar las rentas ilícitas y el dominio territorial.



