SIC desmiente obligación de cambiar medidores en funcionamiento
La Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) aclaró que los medidores de agua, energía eléctrica y gas que operan correctamente no deben ser reemplazados de forma automática. La entidad se pronunció tras la publicación de nuevos reglamentos técnicos para instrumentos de medición, que generaron dudas entre los ciudadanos sobre si era obligatorio cambiarlos.
Según la SIC, las nuevas normativas “aplican únicamente a medidores nuevos, nuevas instalaciones y reemplazos técnicamente justificados”. Esto significa que los equipos ya instalados y en buen estado no están sujetos a cambio obligatorio.
Fechas de entrada en vigor de los nuevos reglamentos
Los plazos para la implementación de las reglas varían según el servicio: para medidores de energía eléctrica, la fecha límite es el 5 de enero de 2026; para agua, el 13 de enero de 2026; y para gas, el 19 de junio de 2026. La SIC enfatizó que estos reglamentos “no ordenan el reemplazo automático de los medidores que actualmente se encuentran instalados y funcionando correctamente”.
No se exigen medidores inteligentes ni cambios tarifarios
La entidad también señaló que las nuevas reglas no imponen que los medidores de reemplazo sean inteligentes, ni obligan a ajustes en las tarifas de los servicios públicos. “Los programas de modernización, reposición tecnológica o cambio por vida útil que adelantan algunas empresas prestadoras corresponden a decisiones propias de dichos prestadores y no derivan automáticamente de los reglamentos técnicos expedidos por esta Superintendencia”, aclaró la SIC.
Vigilancia y derechos de los usuarios
Una vez instalado y en funcionamiento, la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios (Superservicios) es la encargada de vigilar los medidores y controlar posibles abusos en procesos de revisión técnica o cambio de equipos. La SIC recomienda a los usuarios verificar la causa de cualquier solicitud de cambio y no dejarse confundir. Si una empresa pide reemplazar el medidor, el usuario debe exigir información clara sobre las razones técnicas específicas. En caso de considerar que se vulneran sus derechos, puede presentar una queja ante la Superservicios.



