Iniciativa metropolitana busca consolidar políticas culturales en Santander
Organizaciones sociales, gestores culturales y entidades del sector en el área metropolitana de Bucaramanga están desarrollando una propuesta conjunta para establecer acuerdos municipales que fortalezcan los programas de fomento al arte, la cultura y el patrimonio con una visión regional integrada.
Un esfuerzo conjunto por la continuidad cultural
La iniciativa reúne a actores de Bucaramanga, Floridablanca, Girón y Piedecuesta con el objetivo de promover la aprobación de instrumentos normativos que formalicen programas culturales con enfoque metropolitano. La propuesta contempla mecanismos como becas, estímulos económicos y espacios de concertación dirigidos a fortalecer los procesos artísticos, culturales y patrimoniales del territorio.
Según explicó la gestora cultural Camila Botero, este esfuerzo nace de una preocupación compartida por el rezago histórico de la cultura en las agendas institucionales locales. "Nos hemos reunido distintas entidades culturales y organizaciones sociales que aportan al desarrollo cultural del área metropolitana, con el propósito de abordar un pendiente histórico de los municipios", señaló la gestora.
Superando la fragilidad institucional
Para Botero, una de las causas estructurales de esta fragilidad ha sido la ausencia de políticas locales robustas que trasciendan los periodos de gobierno y permitan consolidar apuestas sostenibles para el sector. En ese sentido, la propuesta busca dar un salto cualitativo en términos de continuidad, transparencia y alcance metropolitano.
"Desde varias entidades culturales y organizaciones sociales que trabajan por el desarrollo cultural en el área metropolitana de Bucaramanga, venimos trabajando de manera articulada por proponer a las cuatro alcaldías municipales que se formalice un programa de fomento cultural", afirmó la gestora.
Fase actual y próximos pasos
En la actualidad, el proceso se encuentra en una fase de construcción técnica y concertación política. Las organizaciones participantes trabajan sobre un borrador general que está siendo ajustado con el acompañamiento de concejales en cada municipio del área metropolitana.
La siguiente etapa será la radicación y presentación de las propuestas ante los respectivos concejos municipales. La expectativa del sector es que estos acuerdos no solo sean aprobados, sino que además dejen instalados lineamientos que puedan incidir en los próximos planes de desarrollo, especialmente en asuntos como:
- Pluralidad en la asignación de recursos
- Transparencia en los procesos de selección
- Indicadores de seguimiento y evaluación
- Aumento progresivo de la inversión pública en cultura
Contexto institucional actual
Aunque la entrega de estímulos culturales está contemplada en la Ley General de Cultura y ya ha tenido antecedentes en los municipios y en el departamento, Botero insiste en que el reto de fondo es garantizar continuidad y mayor músculo institucional.
"La entrega de estímulos amparados en la Ley General de Cultura no es un proceso nuevo para nuestros municipios ni nuestro departamento; sin embargo, este acuerdo lo que busca es crear unas condiciones más sólidas de sostenibilidad de sus programas a largo plazo", sostuvo la gestora cultural.
Panorama cultural en Santander y Bucaramanga
En Santander, la política cultural no aparece condensada de forma visible en un solo documento rector, pero sí se sostiene en una estructura institucional compuesta por la Secretaría de Cultura y Turismo, el Consejo Departamental de Cultura y el Consejo de Patrimonio Cultural.
En Bucaramanga, el panorama luce más definido. El Instituto Municipal de Cultura y Turismo (IMCT) encabeza la ejecución de las políticas del sector, con herramientas como el Plan Decenal de Cultura, Turismo y Cultura Ciudadana, que traza una hoja de ruta de largo plazo para el fortalecimiento del ecosistema cultural local.
La ciudad también cuenta con antecedentes normativos específicos, como el Acuerdo 018 de 2011, enfocado en la investigación de la historia cultural y etnográfica del municipio, y con espacios de participación como el Consejo Municipal de Cultura, que sigue siendo una de las principales instancias de interlocución entre el sector y la administración.
A ese marco se suma la reglamentación de expresiones como el arte urbano gráfico, un campo que en Bucaramanga ha empezado a ganar reconocimiento dentro de la discusión sobre espacio público, memoria visual y políticas culturales contemporáneas.



