El Agropecuario revela detalles del último encuentro con Yeison Jiménez antes del fatal accidente
A casi tres meses de la trágica muerte del cantante Yeison Jiménez en un accidente aéreo en Boyacá, los recuerdos de sus seres cercanos continúan emergiendo con emotivos detalles. Entre las voces que han compartido sus últimas experiencias con el Hijo de Manzanares se destaca la de Andrés Franco, conocido artísticamente como El Agropecuario, quien reveló por qué no abordó la avioneta donde viajaba su colega.
La invitación que no pudo aceptar
Durante una entrevista con la emisora La Kalle, El Agropecuario confesó que Yeison Jiménez lo había invitado personalmente a viajar con él para discutir un proyecto musical conjunto. Queríamos hacer una colaboración y la idea era enamorarlo con este proyecto, recordó el artista, destacando que el propio Jiménez le había llamado la atención por estar siempre trabajando.
Sin embargo, una serie de compromisos profesionales y contratiempos imprevistos impidieron que Franco aceptara la invitación. El destino tomó un rumbo distinto para el cantante, quien en lugar de subir a la aeronave, tuvo que atender otros asuntos programados con anterioridad.
El último abrazo en Duitama
El Agropecuario describió con especial emotividad la última vez que vio a Yeison Jiménez con vida. Según su relato, fue en la ciudad de Duitama, Boyacá, donde compartieron un momento significativo antes de la partida del Hijo de Manzanares.
Me esperó, nos dimos el abrazo, la bendición y él se fue... yo fui el último artista que estuvo con Yeison, confesó Franco durante la entrevista. Este encuentro, que inicialmente parecía una despedida rutinaria, adquirió posteriormente un significado profundamente conmovedor tras conocerse la noticia del accidente.
El momento del impacto emocional
Al día siguiente del encuentro, El Agropecuario tenía programada una presentación musical a las 5:00 de la tarde. El artista relató que se había quedado dormido en su vehículo cuando fue despertado por llamadas insistentes de amigos y colegas.
Vi las llamadas de amigos, de Lina y del Charrito Negro. El ruido era que yo estaba con Yeison; me comentaron que había pasado algo y yo pensé que se trataba de una broma, recordó el cantante.
La confirmación de la tragedia llegó justo minutos antes de que Franco debía subir al escenario. A pesar del impacto emocional, su equipo le pidió que cumpliera con el show programado. Haga de tripas corazón, la gente no tiene la culpa, le dijeron, según narró el artista, quien luego tuvo la difícil tarea de comunicar la noticia al público presente.
Un legado que perdura
El relato de El Agropecuario se suma a las numerosas voces que mantienen vivo el recuerdo de Yeison Jiménez en la música popular colombiana. Para Franco, aquel último abrazo en Duitama no representó solamente una despedida casual, sino que se convirtió en un compromiso simbólico de honrar el legado artístico de su colega.
La historia destaca cómo los imprevistos del destino pueden alterar dramáticamente el curso de los eventos, y cómo la memoria de aquellos últimos momentos compartidos adquiere un valor incalculable para quienes quedan atrás. El Agropecuario, al igual que muchos otros artistas y amigos cercanos, continúa procesando la pérdida mientras mantiene viva la música y el espíritu del Hijo de Manzanares.



