David Felipe Escobar, un joven artista bogotano de 33 años, ha irrumpido en la Iglesia Museo de Santa Clara con una exposición que desafía las normas tradicionales. Su obra, titulada 'Entonces llamó a un arcángel', explora la intersección entre el cuerpo, la espiritualidad y las identidades disidentes, marcando un hito al ser la primera muestra de arte queer en este espacio religioso.
Un camino de fe y arte
Escobar, educado en Nueva York, creció en un hogar dividido entre la fe católica de su madre y el ateísmo marxista de su padre. Al aceptar su homosexualidad, sintió una profunda traición por parte de la Iglesia católica, que condena la homosexualidad. Sin embargo, tras conversaciones con teólogos no binarios y una inmersión en el arte, redescubrió su fe cristiana. El arte se convirtió en su vehículo para explorar lo tangible y lo metafísico.
La exposición: arcángeles andróginos
La muestra presenta una serie de arcángeles reales, desnudos y con cuerpos apolíneos, algunos con senos voluptuosos y otros con cuernos, pintados al óleo sobre sedas de gran formato. La curadora Ana María Torres explica que la obra establece un diálogo entre el patrimonio cultural del museo y el arte contemporáneo, sugiriendo una espiritualidad abierta que acoge identidades históricamente excluidas.
Los arcángeles canónicos y apócrifos
El recorrido comienza con tres arcángeles canónicos: San Miguel, San Rafael y San Gabriel, trasladados del presbiterio al coro femenino para facilitar la cercanía del público. En otro espacio, Escobar reinterpreta a estos arcángeles: Gabriel con senos y una rama de olivo, Miguel con cuernos y una cruz, y Rafael con un báculo y un pez. En el centro de la nave, el artista ha creado un escenario llamado 'Una nueva Iglesia', un espacio liminal que evoca la epístola de Juan. En el presbiterio se exhiben tres arcángeles apócrifos: Uriel con una llama, Jehudiel con un bastón estrella, y el ángel custodio con cuernos y mariposas, acompañado de un suplicante arrodillado.
El cortometraje 'Incendio'
Como complemento, Escobar presenta el cortometraje 'Incendio', inspirado en escritos de Santa Teresa de Ávila y San Juan de la Cruz. La obra, interpretada por dos danzantes, ofrece una resignificación del despertar sexual, la pasión y la culpa, utilizando la cruz en llamas como elemento purificador y una fuente de leche como nutriente universal.
Influencias y reflexiones
Escobar cita a Tiziano y Caravaggio como sus mayores influencias en el arte religioso. Al ser preguntado por su gran pecado, responde: 'Peco por hedonista de todo tipo, a veces con desmesura'. La exposición, que ha dividido opiniones, invita a repensar la relación entre el arte, la fe y la diversidad sexual.



