Adiós a una leyenda del periodismo colombiano
La comunidad periodística y cultural de Colombia está de luto. Aura Lucía Mera Becerra, columnista y periodista de El País durante seis décadas, falleció el domingo 29 de marzo, coincidiendo con el Domingo de Ramos. En homenaje a su vida dedicada a las letras, la cultura y a brindar opiniones agudas sobre diversos temas, este diario ha querido publicar en el espacio que siempre le correspondió los martes, de forma ininterrumpida, una columna que narra sus inicios en esta casa periodística.
Los humildes comienzos de una pionera
La historia de Aura Lucía Mera en El País comenzó en circunstancias particulares. "Recién casada. Bogotá. Embarazada de mellizos. Náuseas permanentes", recordaba la periodista en sus escritos. Fue entonces cuando, agarrando una máquina de escribir y hojeando revistas europeas, decidió escoger temas, acondicionarlos para evitar acusaciones de plagio y enviarlos al periódico con diferentes seudónimos para crear la impresión de que había varias colaboradoras.
Esos primeros artículos, que abordaban temas femeninos o de interés general -algunos con un toque subversivo- fueron el embrión de lo que posteriormente sería la Página Femenina, desarrollada bajo la dirección de Beatriz López, a quien Mera consideraba una de las mejores periodistas que había conocido.
El nacimiento de la Página Femenina
Tras regresar a Cali y dar a luz a sus mellizos, Aura Lucía Mera comenzó a escribir semanalmente bajo el seudónimo de Martina. Su primer artículo se tituló 'Estoraques'. Poco a poco, junto a otras colaboradoras, fue armando el rompecabezas de la Página Femenina, una iniciativa revolucionaria para su época.
Fue la primera Página Femenina del periodismo colombiano, no solo por tratar temas femeninos, sino por estar escrita exclusivamente por un grupo de mujeres. Este modelo innovador posteriormente sería replicado por otros medios como El Espectador.
Mujeres rebeldes tras seudónimos creativos
Detrás de seudónimos como Ula, Elma, Martina y Rueda Loca, se escondían mujeres rebeldes, con criterio propio, formadas e inconformes. Después de algunos años, decidieron quitarse la careta y revelar sus identidades. Muchas de ellas continuaron el camino de la literatura o el periodismo, incluyendo a la propia Aura Lucía Mera.
Entre estas colaboradoras, Mera recordaba con especial cariño a Aura Becerra de Mera, su propia madre, a quien describía como irreverente, con prosa perfecta y reflexiones profundas. La periodista destacaba cómo su madre marcó historia con la polémica que inició Popayán contra ella, luego de publicar un artículo crítico, humorístico y real en El Paraninfo.
La creación de personajes icónicos
De esta fértil colaboración nació Nieves, personaje creado por Consuelo Lago que se convertiría en un ídolo nacional. A través de los años, Nieves y Hétor continuaron nutriendo a los lectores con comentarios agudos, inteligentes y llenos de humor, a veces cáustico y crítico, que describían la realidad colombiana.
Un amor inquebrantable por la escritura
Aura Lucía Mera se alejó temporalmente de Cali, con destinos alternos en Quito y Bogotá, pero siempre regresaba. Al retornar definitivamente a la ciudad, retomó su columna semanal, esta vez con su firma real. "Siempre he tenido el respeto y la aceptación, aunque muchas veces mis opiniones no concuerdan con la línea del periódico, pero jamás me 'colgaron'", afirmaba.
Para Mera, escribir era más que una profesión: era una necesidad vital. "Amo escribir, creo que las teclas de máquinas y tablets son mi catarsis, mi tubo de escape; si no escribiera, me ahogaría", confesaba la periodista, quien también se describía como honesta consigo misma en cada línea que producía.
El País: su segundo hogar
El País de Cali fue para Aura Lucía Mera su segundo hogar. Recordaba con afecto a su fundador, su exsuegro, a quien describía como vital, apasionado y enérgico. También mencionaba a periodistas inolvidables como Raúl Echavarría Barrientos, Jorge Arturo Sanclemente y José Hugo Ochoa, a quienes consideraba adalides y líderes del oficio.
Con especial afecto y admiración, destacaba a Beatriz López, su compañera de aventuras reporteras en cárceles, con las parturientas de Buenaventura, salas de cirugía y otros escenarios desafiantes. "Compañera del alma y maestra valiente", así la definía.
Un legado que perdura
Aunque El País cambió de manos con el tiempo, Mera destacaba que su identidad y liderazgo se mantenían intactos. El periódico cumplía setenta y cinco años informando sin interrupción, un sueño que comenzó en una casa vieja de la Calle Quinta y se convirtió en una realidad periodística que continúa adelante.
En sus reflexiones finales, Aura Lucía Mera compartía: "Recuerdos, nostalgias, tormentas y vendavales compartidos, adióses tristes, lutos, pero siempre adelante. El periodismo es una adicción de la cual no me quiero alejar jamás".
Aura Lucía Mera no solo fue columnista de El País desde 1964, sino también directora de Colcultura, autora de dos libros y colaboradora esporádica con reportajes y crónicas que enriquecieron el panorama periodístico colombiano durante más de medio siglo.



