La visita de Borges a Cali: anécdotas y polémica literaria que marcó 1965
Borges en Cali: anécdotas y polémica literaria de 1965

La visita histórica de Borges a Cali: tres días que dejaron huella

En conmemoración del 40 aniversario de su muerte, recordamos con detalle el paso fugaz de Jorge Luis Borges por Cali, su única visita a la ciudad que generó tanto admiración como controversia literaria.

La llegada del genio argentino

Jorge Luis Borges llegó a Cali el viernes 9 de julio de 1965, a las 3:20 de la tarde. El escritor argentino, ya ciego y canoso, pero consagrado como el creador literario en lengua española más importante del siglo XX, arribó acompañado de la intelectual Esther Zemborain de Torres Duggan.

Su visita formaba parte de las celebraciones culturales del mes colomboargentino, organizadas por las diplomacias de ambos países durante los gobiernos de Guillermo León Valencia en Colombia y Arturo Umberto Illia en Argentina.

Fueron recibidos en el antiguo Calipuerto por los anfitriones designados: el periodista Alfonso Bonilla Aragón (Bonar) y el arquitecto Manolo Lago. La gestión para traer al autor de Fervor de Buenos Aires y El Aleph había sido encabezada por Bonar y Manuel Carvajal, entonces rector de la Universidad del Valle.

Hospedaje y actividades programadas

Borges y Zemborain se alojaron en el emblemático Hotel Alférez Real, ubicado frente a la iglesia La Ermita. A pesar de su limitada visión, el escritor "alabó el rumor del río Cali como un arrullo en las noches", según relató posteriormente Manolo Lago.

El itinerario oficial incluía dos conferencias principales:

  • Viernes 9 de julio: "Filosofía del Arrabal" en el Teatro Municipal
  • Sábado 10 de julio: "Poesía Argentina y Gauchesca" en el Museo La Tertulia

Esther Zemborain también dictó una conferencia sobre "La Importancia de la Mujer en la Vida Pública Argentina" en la biblioteca del Colegio Santa Librada.

Anécdotas memorables del recorrido

Una de las historias más recordadas involucra al periodista cubano José Pardo Llada, quien convenció a Borges de dar un paseo por la ciudad a pesar de su ceguera. El recorrido se realizó en la camioneta del Hospital Psiquiátrico San Isidro, proporcionada por el doctor Rubén Grinberg.

Borges, fascinado por este detalle, comentó: "Cuando diga en Buenos Aires que fui transportado en un carro de locos en Colombia, no me lo van a creer".

Durante el paseo, el escritor probó dulce de papaya y mostró curiosidad por el origen de la palabra "papaya", preguntándose si sería de origen indígena. También elogió el uso colombiano de "oriente y occidente" en lugar de "este y oeste".

La polémica que sacudió los círculos literarios

El momento más controvertido de la visita ocurrió cuando Borges, en conversación con jóvenes universitarios, preguntó: "¿Todavía hay alguien que lea La María?", refiriéndose a la obra fundacional de Jorge Isaacs.

Esta pregunta, publicada posteriormente en la revista Cromos, desató una fuerte reacción en los medios locales. El periódico El País abrió un debate acusando a Borges de lanzar "un juicio apenas peyorativo" sobre lo que consideraban "auténtica gloria de esta comarca" vallecaucana.

Durante toda la semana siguiente, académicos y literatos locales defendieron la vigencia de María:

  • Mario Carvajal argumentó que Borges se quedaba "en la fábula de la novela, en la anécdota romántica"
  • Luis Carlos Velasco Madriñán calificó los comentarios como "mala educación intelectual"
  • Armando Romero Lozano llamó a Borges "bliomántico y anacronista"

La polémica llegó a tal punto que el caricaturista Luisé publicó una viñeta donde Jorge Isaacs reprende a Borges diciéndole: "Has cometido un desaire con María".

La ironía histórica de la controversia

Lo más curioso de esta polémica es que el mismo Borges había defendido la novela vallecaucana en su ensayo 'Vindicación de La María de Jorge Isaacs', publicado originalmente en 1937 en la revista El Hogar. Sin embargo, este texto no era ampliamente conocido en los círculos literarios caleños de la época.

La pieza maestra de crítica borgesiana solo comenzó a circular ampliamente en Latinoamérica a partir de 1986, cuando se publicó en el libro Textos Cautivos.

Legado y reflexiones finales

Antes de abandonar Cali el domingo 11 de julio, Borges concedió una última entrevista donde ofreció lo que parecía una conclusión al malentendido: recomendó a los jóvenes lectores que "leyeran únicamente los libros que les produjeran placer", pues "la lectura obligatoria despierta una reacción contraria".

La visita del escritor argentino, aunque breve, sacudió la cultura local y reveló tanto la pasión literaria de la ciudad como cierta susceptibilidad parroquial. Como bien señaló Manolo Lago años después: "Cali era una ciudad más pequeña, pero más culta".

Borges no volvería a Cali, pero su paso de tres días quedó grabado en la memoria cultural de la ciudad como un encuentro entre un genio universal y una comunidad literaria vibrante, aunque a veces demasiado celosa de sus íconos locales.