Del barrio Paraguay al escenario más visto del mundo
Yainer Ariza Medrano, un joven cartagenero de 25 años, se convirtió en el colombiano que bailó junto a Bad Bunny frente a más de cien millones de espectadores durante el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX. Su historia es un testimonio de perseverancia que comenzó en la calle 24 del barrio Paraguay de Cartagena y culminó en el Levi's Stadium de California.
Una década de preparación y resistencia
El camino de Yainer hacia el Super Bowl comenzó cuando tenía apenas 8 años, formándose en academias locales y grupos juveniles de danza en su ciudad natal. Como muchos artistas del Caribe colombiano, su formación inicial se desarrolló en clases comunitarias, festivales barriales y presentaciones locales antes de dar el salto a procesos profesionales más exigentes.
La trayectoria de Ariza incluye audiciones constantes, entrenamientos diarios y montajes cada vez más complejos. Con el tiempo, integró compañías de danza urbana y contemporánea que le permitieron viajar internacionalmente y competir en escenarios de alto nivel. Esta etapa fue fundamental para desarrollar la precisión técnica, resistencia física y experiencia en televisión en vivo que exige un espectáculo como el halftime del Super Bowl.
El salto internacional y las audiciones en Los Ángeles
La decisión que marca a muchos bailarines latinoamericanos llegó cuando Yainer optó por mudarse al exterior para ampliar sus oportunidades profesionales. En ciudades como Los Ángeles, se enfrentó al circuito de castings donde presenta decenas de audiciones semanales, a veces sin respuesta inmediata, pero con la posibilidad de obtener contratos que transforman carreras.
Su hoja de vida se fue consolidando con presentaciones y giras junto a artistas de talla mundial como Beyoncé, Rihanna, Rosalía, Lil Nas X, Katy Perry y Doja Cat. Este recorrido lo estableció como un bailarín versátil, capaz de moverse entre géneros como pop, urbano y montajes televisivos de gran escala, precisamente la experiencia que lo puso en el radar de producciones como la del Super Bowl.
El espectáculo del Super Bowl: precisión milimétrica
El Super Bowl no es solamente la final de la NFL, sino un fenómeno cultural que combina deporte, publicidad y música frente a audiencias masivas. La edición 2026, producida por Apple Music, tuvo a Bad Bunny como artista principal del espectáculo de medio tiempo, requiriendo semanas de ensayos cerrados, montaje de escenografía móvil y coordinación con cámaras aéreas, luces y efectos especiales.
Dentro de este engranaje perfectamente sincronizado, el cuerpo de baile es fundamental para sostener la energía del espectáculo, marcar transiciones y acompañar cada bloque musical. Yainer formó parte de este equipo esencial durante doce minutos que resumen más de una década de trabajo constante, demostrando que no hay margen para errores en una transmisión en vivo sin segundas tomas.
Un símbolo para Colombia y los artistas locales
Para cualquier bailarín profesional, el escenario del Super Bowl equivale a una final mundial. Para un artista formado en un barrio popular de Cartagena, representa además un salto simbólico significativo: demostrar que el talento local puede competir al mismo nivel que los grandes circuitos internacionales.
La participación de Yainer Ariza habla de un fenómeno más amplio: la creciente presencia de artistas colombianos en producciones globales. Mientras en la música ya es habitual ver nombres nacionales en rankings internacionales, en la danza, casos como el suyo empiezan a mostrar que los intérpretes formados en Colombia también están ingresando a esta industria exigente.
Hoy, cuando el halftime del Super Bowl se repite en redes sociales y pantallas de todo el mundo, entre luces deslumbrantes, pantallas gigantes y coreografías milimétricas, hay un detalle que para Colombia no pasa desapercibido: uno de esos bailarines salió directamente de las calles de Cartagena, cumpliendo un sueño que parecía imposible desde el barrio Paraguay.