El Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes entregó en la tarde de este jueves, 21 de mayo de 2026, en Casa Bolívar, en Cartagena, la Resolución del Plan Especial de Salvaguardia (PES) a los portadores tradicionales del conjunto de expresiones culturales asociadas a la champeta. El acto representa un hito de reconocimiento, protección y dignificación de la champeta como patrimonio cultural de Cartagena de Indias y el Caribe.
Un documento que reconoce la lucha comunitaria
El Plan Especial de Salvaguarda de la Champeta es un documento consolidado en 2025 que reconoce esta manifestación como patrimonio cultural vivo de la Nación. Surge tras décadas de lucha comunitaria, liderada por organizaciones como la Fundación Roztro, y busca dignificar una cultura históricamente marginada que hoy se entiende como un universo cultural tricontinental y una herramienta de resistencia afrocaribeña.
“Significa muchísimo para nosotros reconocer esta práctica, porque quiere decir que estamos tratando de reconstruir unas identidades afrocolombianas que durante muchos años fueron excluidas del relato oficial y que hoy empiezan a tener valor ante el Estado”, expresó Yannai Kadamani, la ministra de Cultura.
El PES se estructura bajo un enfoque diferencial y de derechos humanos para garantizar la transmisión y permanencia de sus once expresiones culturales asociadas.
El valor patrimonial de la champeta
El PES protege once expresiones asociadas a la champeta, más allá de sus sonidos ancestrales:
- La champeta como expresión sonora afrocaribe y popular.
- La danza o baile de champeta.
- El contexto social de la champeta, ligado a los barrios, las comunidades y los espacios populares.
- El lenguaje y la tradición oral de la champeta, incluyendo frases, relatos, dichos, formas de nombrar y memorias compartidas.
- La cultura picotera asociada, entendida como espacio de socialización, identidad, creación y resistencia cultural.
- Los artesanos y artistas vinculados a la fabricación de picós, portadores de saberes técnicos, estéticos y comunitarios.
- La iconografía de la champeta, representada en sus imágenes, colores, gráficas, símbolos y lenguajes visuales.
- Los festivales, fiestas populares y encuentros de champeta, como escenarios de circulación, celebración y transmisión.
- Los espacios físicos de la champeta, entre ellos barrios, plazas, casetas, picotódromos y lugares de memoria.
- Los portadores de especial reivindicación de la champeta, incluyendo mujeres, diversidades, víctimas, comunidades indígenas y personas con discapacidad.
- La transmisión y recepción cotidiana del conocimiento de la champeta, es decir, las formas en que esta cultura se aprende, se hereda, se transforma y se vive día a día.
Así se protegerá la champeta
El PES plantea cuatro grandes líneas de acción:
- Integralidad cultural de la champeta: protege la música, la danza, el contexto social y el lenguaje asociados a esta expresión cultural.
- Universos materiales, simbólicos y comunitarios: reconoce la cultura picotera, los oficios artesanales, la iconografía, las fiestas, los espacios físicos y a los portadores de especial reivindicación.
- Festival Afrocaribe de Música Champeta: consolida el festival como una medida central de salvaguardia, con estaciones, picotódromos, premiaciones, conmemoraciones, homenajes y proyección local, nacional e internacional.
- Memoria y transmisión de saberes: fortalece procesos de investigación, educación, archivo y memoria comunitaria, como museos, emisoras, centros de memoria, cátedras y espacios de formación.



