El expresidente y líder del Centro Democrático, Álvaro Uribe, denunció a través de sus redes sociales que varias personas llegaron a las inmediaciones de su residencia portando armas blancas, puñales y mensajes de protesta. Según el exmandatario, los manifestantes tendrían vínculos con el senador Iván Cepeda. “Esta actitud hostil contra la residencia de mi familia es provocación de la violencia, muy propia de Cepeda que es un apache solapado escondido en el eslogan de la paz”, escribió Uribe en su cuenta de X. Además, señaló que su familia se encontraba sola en la propiedad.
Respuesta de Iván Cepeda
Iván Cepeda rechazó las acusaciones en su cuenta de X y aseguró que la manifestación correspondía a un acto cultural y simbólico. “A Uribe le duele la verdad y la ruptura de su hegemonía autoritaria en Antioquía”, afirmó el candidato, quien también defendió el derecho a la protesta pacífica. Además, en una declaración a medios, Cepeda se refirió directamente al término “apache solapado” que Uribe utilizó en su contra y expresó que se sentía orgulloso de venir de un pueblo de multipluralidad de razas: “expresidente Uribe, no sea racista”, manifestó.
¿Quiénes protestaban cerca de la finca de Uribe?
La manifestación estuvo integrada por colectivos juveniles, artistas urbanos y activistas de derechos humanos, convocados por Hérnan Muriel, representante a la Cámara electo por el Pacto Histórico. El representante afirmó que la manifestación constituye un ejercicio de pedagogía sobre la memoria de los falsos positivos. También respondió a Uribe sobre sus declaraciones: “No mienta más, no desinforme más, no engañe más, no re victimice más, no genere más violencia”, expresó. Durante la protesta, los asistentes pintaron un grafiti con la frase “7.837 almas que no te dejan dormir”, en referencia a la cifra revelada por la JEP sobre presuntas víctimas de ejecuciones extrajudiciales ocurridas entre 2002 y 2008.
¿Qué son los falsos positivos?
Los “falsos positivos” son ejecuciones extrajudiciales cometidas por integrantes de la fuerza pública en Colombia, en las que civiles fueron asesinados y posteriormente presentados como guerrilleros muertos en combate para mostrar resultados operacionales y obtener beneficios o reconocimientos.
Recientemente, la JEP ha señalado que al menos 7.837 personas fueron víctimas de este fenómeno entre 1990 y 2016. Sin embargo, el mayor número de estos casos ocurrió durante los dos mandatos del expresidente Uribe, pues según el tribunal entre 2002 y 2008 se presentaron 6.402 falsos positivos. Uribe ha negado en repetidas ocasiones haber ordenado, promovido o tolerado este tipo de crímenes. No obstante, ha reconocido que las ejecuciones extrajudiciales ocurrieron durante su gobierno, aunque ha cuestionado las cifras reportadas sobre estos casos.



