Cine colombiano con perspectiva femenina: tres películas que marcan la diferencia
Durante el mes de marzo, la Cinemateca de Bogotá ha ofrecido un ciclo cinematográfico especial que resalta la conciencia feminista en el desarrollo de la cinematografía nacional. Este programa presenta películas donde las mujeres asumen roles protagónicos tanto en la dirección como en la narrativa, exponiendo problemáticas sociales desde una perspectiva de género única y necesaria.
¡Basta mamá! (Flora Martínez, 2026)
Esta discreta y entretenida comedia familiar explora la compleja relación de dependencia entre madre e hijo cuando este último alcanza los 45 años. La trama gira alrededor de Fernando, quien desea presentar a su prometida Leticia ante su madre Victoria justo el día de su cumpleaños, aunque todo parece salir mal desde el principio.
El elenco está conformado por tres actores magistralmente dirigidos: Flora Martínez interpreta a una mujer sofisticada que se desenvuelve con naturalidad, Marcela Benjumea encarna a una señora bogotana con expresión gestual controlada, y Rafael Zea da vida a un personaje sumiso, nervioso y acomplejado. Los episodios hogareños están salpicados de pullas y sarcasmos entre suegra y futura nuera, desarrollándose casi teatralmente en un mismo escenario que incluye cocina, sala comedor y baño.
La película incorpora representaciones bufonas que rompen las unidades espacio-temporales, aunque algunas tomas podrían resultar incómodas para espectadores sensibles durante las escenas de comida.
Beatriz González: ¿por qué llora si ya reí? (Diego García Moreno, 2011)
Este documental artístico, ganador del premio Simón Bolívar de Periodismo, ofrece una crónica audiovisual excepcional sobre la vida y obra de la inolvidable pintora colombiana Beatriz González. La producción funciona como un recorrido monológico de esta artista plástica, historiadora e investigadora, destacando su prodigiosa memoria ilustrada y su profundo conocimiento del arte nacional.
Beatriz González Aranda comparte recuerdos del entorno citadino de provincia, sus hábitos de coleccionar postales coloridas y su metodología para educar a alumnos y visitantes de museos sobre estilos y tendencias artísticas. La artista se caracterizó por intervenir cuadros que representaban el dolor y las miserias nativas, utilizando registros gráficos de noticias trágicas y recortes de periódicos como fuente de inspiración.
Su obra culminante es una impresionante escultura: el columbario vacío del Cementerio Central de Bogotá, donde miles de lápidas reproducen siluetas negras de víctimas de la violencia, representando cadáveres transportados como si fuesen reses en un poderoso comentario social.
Estimados señores (Patricia Castañeda, 2023)
Esta representación ficticia documentada aborda la lucha de las sufragistas femeninas colombianas por el derecho al voto y la igualdad de oportunidades. La película establece un contexto histórico y político fundamental para comprender el momento vivido por las primeras defensoras del poder femenil en el país.
Tras el golpe militar de estado al presidente conservador Laureano Gómez en junio de 1953, se desarrolló una campaña liderada por mujeres prominentes que buscaba igualdad de oportunidades, salarios equivalentes a los de los hombres, y el derecho de la mitad de la población a acercarse a las urnas electorales.
El liderazgo estuvo encabezado por la abogada payanesa Esmeralda Arboleda y la primera gobernadora y ministra del país, Josefina Valencia. El título de la película hace referencia a las sustentaciones en debates con parlamentarios, periodistas y funcionarios estatales, así como a la escenificación de manifestaciones con pancartas alusivas y recolección de firmas en sectores populares.
La producción destaca por su tono medianamente panfletario pero equilibrado, con un manejo actoral preciso que honra esta importante página de la historia colombiana.
Este ciclo cinematográfico demuestra cómo el cine colombiano ha evolucionado para incorporar voces femeninas que no solo dirigen, sino que también cuentan historias desde perspectivas tradicionalmente marginadas, enriqueciendo así el panorama cultural nacional con narrativas diversas y necesarias.



