Disney reinventa sus canciones más populares en lengua de signos
La compañía cinematográfica Disney ha dado un paso significativo hacia la inclusión al regrabar tres secuencias musicales emblemáticas de sus películas más recientes en lengua de signos. Los títulos seleccionados para este innovador proyecto son 'Encanto', 'Frozen 2' y la esperada 'Moana 2', cuyas canciones han sido completamente reinterpretadas para la comunidad sorda.
Las canciones transformadas
Las piezas musicales que han recibido este tratamiento especial incluyen 'The Next Right Thing' de Frozen 2, 'We Don't Talk About Bruno' de Encanto y 'Beyond' de Moana 2. Cada una de estas canciones ha sido sometida a un proceso minucioso de adaptación que involucró tanto la coreografía como las letras, creando versiones completamente nuevas que mantienen la esencia emocional de los originales.
Colaboración con expertos en lengua de signos
El proyecto se desarrolló en estrecha colaboración con el Deaf West Theater, una organización teatral reconocida por su trabajo con artistas sordos. DJ Kurs, director artístico de la institución, trabajó junto a la coreógrafa especializada en lengua de signos Catalene Sacchetti para rediseñar cada aspecto de las presentaciones musicales.
"Nos centramos en conceptos y emociones en lugar de transcribir cada palabra literalmente", explicó Kurs sobre el proceso creativo. "Las historias de Disney son el lenguaje universal de la infancia, y esta oportunidad de traer nuestro idioma a ese mundo representa una ocasión histórica para llegar a un público global".
Proceso de animación y dirección
Al frente del equipo técnico se encontraba el veterano animador de Disney Hyrum Osmond, cuya trayectoria incluye trabajos en películas como 'Bolt' (2008), 'Tangled' (2010), 'Frozen' (2013) y ambas entregas de 'Zootopia' (2016 y 2025). Osmond dirigió a más de 20 animadores que utilizaron referencias específicas en lenguaje de señas creadas exclusivamente para estas canciones.
"En la mayoría de los casos, creamos animaciones completamente nuevas", detalló Osmond. "Tuvimos que realizar numerosos ajustes para garantizar que la animación fuera fiel a la intención original de cada canción".
Motivación personal y significado social
Para Osmond, este proyecto tenía un significado personal profundo, ya que su padre es sordo. "La lengua de signos es una de las formas de comunicación más hermosas del mundo", expresó el animador. "De niño, nunca aprendí la lengua de signos y esa barrera me impidió conectar realmente con mi padre. Esta reinvención de los números musicales de Disney Animation ayuda a derribar barreras y nos permite conectar de una manera especial con nuestro público en la comunidad sorda".
El trabajo realizado representa un esfuerzo consciente por parte de Disney para hacer que su contenido sea más accesible e inclusivo, reconociendo la importancia de representar y conectar con audiencias diversas a través del poder universal de la música y la animación.
