La Feria del Libro de Bogotá (Filbo) se ha consolidado como un fenómeno cultural multitudinario que crece año tras año. Este evento reúne a lectores, editores, escritores, periodistas y gestores culturales en torno al universo de las palabras. La Filbo es tan masiva que en algunos días los pabellones de Corferias resultan insuficientes para albergar a todos los asistentes. Cada vez más autores de diversos géneros realizan firmas de sus novedades, generando largas filas de espera.
Una programación diversa y de alto nivel
Conferencias, talleres, conciertos, experiencias gastronómicas, mesas redondas, entrevistas y juegos hicieron parte de la programación de la Filbo, que finalizó ayer. India, el invitado de honor, cumplió con las expectativas al presentar su cultura en un pabellón digno de visitar y con una agenda liderada por autores de primer nivel. Sin embargo, lo más esperanzador fue el éxito de las voces nacionales de la literatura y el periodismo, como lo reportó EL TIEMPO desde el lugar de los hechos.
Un llamado por los derechos y la libertad de prensa
El domingo, en un acto simbólico y concurrido, la editora de género de EL TIEMPO, Jineth Bedoya, en representación de la Cámara Colombiana del Libro, la Filbo y No es Hora de Callar, realizó un poderoso llamado en defensa de los derechos de las mujeres y la libertad de prensa en Colombia. Estos espacios, además de ser culturales, son fundamentales para generar conciencia social.
En tiempos de pesimismo, el crecimiento del sector editorial es un motivo de optimismo. En 2025, la industria del libro creció un 7,5 %, con ventas de 1,06 billones de pesos. Este año, tras una Filbo que nuevamente superó el récord de asistencia, las perspectivas son aún mejores. Este fenómeno representa una reivindicación de la cultura y de la comunidad que se forma alrededor del arte en medio de las incertidumbres actuales.



