Película 'Aún es de noche en Caras' refleja la pesadilla democrática venezolana
Film venezolano muestra pesadilla democrática y paralelos en Colombia

El documental que retrata el desmantelamiento democrático en Venezuela

La película 'Aún es de noche en Caracas' trasciende su condición de obra cinematográfica para convertirse en un testimonio crudo y desgarrador de lo que ocurre cuando una democracia colapsa bajo el peso de la ideología radical y la violencia institucionalizada. Este film documental funciona como un espejo perturbador que refleja la peor pesadilla posible para cualquier sociedad que valore la libertad y el Estado de derecho.

La usurpación sistemática de propiedades durante las protestas de 2017

La cinta narra con detalle escalofriante cómo entre marzo y agosto de 2017, aprovechando las masivas protestas ciudadanas contra las precarias condiciones de vida y la pérdida de derechos fundamentales, milicias bolivarianas empoderadas por el régimen ejecutaron una campaña sistemática de usurpación de apartamentos a sus legítimos propietarios. Estas acciones bárbaras, respaldadas por la llamada "revolución bolivariana", representaron la materialización más concreta del desprecio gubernamental hacia la propiedad privada.

La tragedia colectiva que condensa el documental afectó a millones de venezolanos que se vieron forzados a huir de la represión estatal y paraestatal. Numerosas familias descubrieron que el simple hecho de poseer una vivienda en sectores de estratos 3 o 4 se convertía en un "pecado" suficiente para que colectivos armados se repartieran sus hogares arbitrariamente. Los propietarios legítimos no solo fueron desplazados violentamente de sus viviendas, sino que muchos enfrentaron falsas acusaciones que los llevaron directamente a las garras del régimen de terror.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

El perfil diverso de las víctimas y la suspensión de libertades

Entre las víctimas documentadas se encuentran maestros, columnistas, periodistas y ciudadanos comunes detenidos sin fórmula de juicio, simplemente por atreverse a expresar opiniones diferentes al discurso oficial. Esta etapa corresponde precisamente a lo que teóricos como Marx denominaron "Dictadura del proletariado", donde las libertades democráticas son suspendidas bajo el argumento de que resulta necesario suprimir el capitalismo para instalar una sociedad sin clases sociales.

La migración masiva venezolana que hemos presenciado en años recientes aparece en el documental como efecto directo de políticas deliberadas que desmantelaron instituciones democráticas, anularon progresivamente la propiedad privada, estimularon la violencia como herramienta política y convirtieron la vida cotidiana en moneda de cambio para el control social. Cuando el hogar deja de ser refugio, cuando el Estado delega su poder coercitivo a milicias y redes clientelares, la ciudadanía se fragmenta irreversiblemente y las personas salen a la calle con apenas una maleta y una memoria fracturada.

Los paralelos preocupantes con la realidad colombiana

Psicológicamente, el documental explora cómo el desarraigo forzado genera ansiedad crónica, duelo prolongado y una identidad permanentemente en tránsito. Pero la relevancia de esta obra trasciende las fronteras venezolanas y encuentra ecos alarmantes en la realidad colombiana reciente.

Entre abril y agosto de 2021, Colombia experimentó una muestra perturbadora de dinámicas similares protagonizadas por la llamada Primera Línea -colectivos de manifestantes encapuchados que se ubicaban a la vanguardia de las marchas. Aunque supuestamente surgieron para confrontar a las fuerzas de seguridad, operaron con planeación e intención clara de producir daños significativos en la propiedad pública y privada.

Estas acciones contaron con respaldo ideológico desde las más altas esferas del poder, incluyendo declaraciones presidenciales que parecían considerar estos grupos como fuerza de choque al servicio de intereses políticos particulares. No podemos olvidar los intentos documentados de invasión a conjuntos residenciales en ciudades como Cali, ni la valiente resistencia ciudadana que fue injustamente tildada de paramilitar por quienes atacaban propiedades pero se negaban a reconocer el derecho a la legítima defensa.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar

Advertencias sobre el escenario electoral colombiano

Analistas políticos expresan preocupación creciente ante el escenario que se ambienta para potencialmente desconocer los resultados de próximas elecciones si el candidato favorito de ciertos sectores no resulta victorioso. Desde ya se observan señales preocupantes que intentan deslegitimar instituciones democráticas fundamentales como la Registraduría Nacional, anticipando la generación de caos mediante el uso instrumental de la Primera Línea, las mingas indígenas y otros colectivos.

La pregunta que flota en el ambiente político colombiano resulta inquietante: ¿Tendremos entonces un decreto de Estado de Excepción, una Asamblea Constituyente convocada bajo presión y el llamado a nuevas elecciones en condiciones de inestabilidad institucional? Como advierten expertos en ciencia política y derechos humanos, la consigna debe ser clara: ¡Que no nos coja la noche! La experiencia venezolana documentada en este film sirve como advertencia histórica sobre los peligros de normalizar la violencia política y erosionar gradualmente las bases del Estado de derecho.