Fiona Horsey, recordada por su papel de Sor Alma en la legendaria serie ‘Padres e Hijos’ y actualmente como Hilda en ‘Las de siempre’, reveló en una entrevista con el programa La Red de Caracol Televisión los detalles de su tormenta personal. La actriz colombo-británica confesó el fin de su matrimonio de 18 años tras descubrir una infidelidad que la llevó a una crisis nerviosa.
El fin de un matrimonio de 18 años
Horsey, quien creció con ideales de amor romántico y familia inquebrantable, admitió que la realidad golpeó sus expectativas. “Yo me creí todo el cuento de Disney, me lo tragué”, afirmó, señalando que esas convenciones nublaron su juicio. Explicó que conoció a su exesposo hace 20 años y se casaron en una etapa de inmadurez, sin herramientas de comunicación afectiva. “Estuvimos en la rueda del hámster, mantuvimos todas las metas, pero qué pasa con el ser”, cuestionó. La falta de expresión emocional de su pareja fue un detonante: “Él nunca quiso hablar de sus emociones”.
Infidelidad y ruptura por WhatsApp
El quiebre llegó cuando Fiona viajó a Londres con sus hijos de 15 y 13 años para que perfeccionaran el inglés. Mientras ella estaba en Reino Unido, su esposo permaneció en Colombia donde, según la actriz, floreció una relación clandestina. “(Me fue) infiel con alguien más joven, me manda a Inglaterra pero en el fondo es la manera de poder terminarme por WhatsApp”, relató con dolor. Tras regresar a Colombia cinco meses después, Horsey admitió haberle rogado a su exmarido, lo que agravó su autoestima y estado emocional.
Crisis y búsqueda de ayuda
El proceso de duelo no fue lineal. Fiona enfrentó comentarios superficiales de su entorno que le pedían “soltar” y “superar” como si fuera sencillo, lo que la obligó a distanciarse de muchas personas. La presión y tristeza acumulada derivaron en una crisis profunda que puso en riesgo su integridad. “Una traición muy grande, la traición duele”, confesó. Horsey no tuvo reparos en hablar sobre su paso por una clínica psiquiátrica, donde recibió medicación y acompañamiento para enfrentar el colapso nervioso.



