El 'Guernica' de Picasso enfrenta una crisis de conservación que impide su movilidad
El icónico mural 'Guernica', creado por Pablo Picasso en 1937, se encuentra en un estado de salud extremadamente delicado que imposibilita cualquier tipo de traslado, según ha revelado la historiadora Genoveva Tusell en recientes declaraciones. Esta situación ha generado controversia en España, especialmente ante la petición del Gobierno vasco de prestar temporalmente la obra al Museo Guggenheim de Bilbao para conmemorar el 90 aniversario del bombardeo que inspiró la creación.
Un patrimonio que no puede viajar
Todos los informes técnicos del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, donde reside permanentemente la obra desde 1992, desaconsejan categóricamente cualquier movimiento. "Nunca habría seguridad al 100%", afirmó Tusell, autora del libro 'El Guernica recobrado'. La última evaluación, realizada en marzo de 2026, confirma que las vibraciones del transporte podrían causar daños irreparables al frágil lienzo.
El cuadro presenta numerosas grietas visibles a simple vista, resultado de múltiples factores históricos y técnicos. Entre las principales causas de su deterioro se encuentran:
- El uso de pintura industrial diluida que acortaba el tiempo de secado
- Las aproximadamente ochenta veces que fue enrollado y desenrollado durante sus giras internacionales
- Las manipulaciones inadecuadas realizadas en épocas anteriores con estándares de conservación menos rigurosos
Una obra nacida en el exilio
El 'Guernica' tiene una historia particularmente compleja. Fue comisionado por el Gobierno de la Segunda República Española para la Exposición Internacional de 1937, creado en apenas seis semanas en un taller parisino junto a la casa de Honoré de Balzac. El proceso creativo fue documentado fotográficamente por Dora Maar, pareja del artista en ese momento.
Tras su exhibición inicial, la obra inició un extenso periplo internacional:
- Giras por países escandinavos y Reino Unido
- Residencia prolongada en el Museum of Modern Art (MOMA) de Nueva York
- Exhibiciones en Milán y São Paulo durante la década de 1950
- Regreso definitivo a España en 1981, primero al Museo del Prado y luego al Reina Sofía
Picasso, consciente de la importancia histórica de esta creación, estableció condiciones específicas para su retorno a España, vinculándolo al "restablecimiento de las libertades democráticas". Su regreso en 1981 fue denominado por muchos como 'la vuelta del último exiliado'.
Un legado para la humanidad
La historiadora Tusell enfatiza que "nuestro deber es conservarlo como patrimonio de los españoles, pero también como patrimonio de la humanidad para las generaciones venideras". El 'Guernica' ha trascendido su contexto histórico original para convertirse en un símbolo universal contra la barbarie de la guerra.
Las dimensiones monumentales de la obra (3,5 por 7,7 metros) y su técnica particular presentan desafíos únicos de conservación. El último traslado desde el Prado al Reina Sofía requirió medidas extraordinarias, incluyendo la demolición de un muro para evitar tener que enrollar el lienzo nuevamente.
Actualmente, el Museo Reina Sofía mantiene el 'Guernica bajo estrictos protocolos de conservación que garantizan su preservación para futuras generaciones, reconociendo que su valor como testimonio histórico y artístico supera cualquier consideración de exhibición temporal en otros espacios.



