Reflexiones desde el Hay Festival: La búsqueda de la normalidad en un contexto político crucial
El Hay Festival en Cartagena dejó conversaciones profundas y reveladoras que resonaron más allá del ámbito literario. Una de las más destacadas fue el diálogo titulado 'Los tres mundos', protagonizado por Santiago Posteguillo y Juan Lozano, un encuentro que considero esencial para padres y abuelos, digno de ser visto y revisitado constantemente.
La poderosa frase de Padura que quedó flotando en el aire
En la conversación entre Leonardo Padura y Juan Gabriel Vásquez, surgió una frase aparentemente sencilla pero cargada de significado: “La gente tiene ansiedad de vivir la normalidad, no lo histórico”. Esta declaración del escritor cubano, quien ya es considerado un cartagenero más por su profunda conexión con la ciudad, refleja una verdad universal. Padura, siguiendo la tradición de Tolstói de conocer el mundo a través de la aldea propia, muestra con crudeza la realidad cubana y, por extensión, invita a mirar nuestras propias circunstancias.
El inevitable tinte político de la vida ciudadana
Hoy, quiero darle un tinte político a esta reflexión, porque gran parte de nuestra existencia como ciudadanos, nos guste o no, está permeada por la política. Quienes tenemos el privilegio y la responsabilidad de votar y elegir, enfrentamos este 8 de marzo una oportunidad crucial para medir las fuerzas de las ideas en juego. La gran consulta se presenta como un mecanismo multiplicador que podría desembocar en un escenario con al menos diez candidatos en la primera vuelta del 31 de mayo.
Padura, hastiado de lo histórico, nos recuerda que lo que realmente anhelamos es normalidad. Desde mi perspectiva, esta normalidad implica un Estado que garantice seguridad, educación, salud y justicia de manera efectiva. Requiere una prensa libre y un periodismo investigativo robusto, como bien señaló Mircea Cărtărescu en Theodorus: “Pues donde habla el dinero, también las discordias guardan silencio”.
El contraste con la realidad actual y el llamado a la acción democrática
Hoy, este ideal parece un paisaje lejano. El gobierno que prometió paz total, vida y cambio luce exactamente lo contrario, recordándonos los primeros escándalos de financiación de campañas, los pactos en las cárceles, los audios filtrados y una multitud de elementos que tejen la trama de una presidencia cuestionable. Este momento histórico exige referencias claras y una actitud asertiva, serena y madura al ejercer nuestro derecho al voto.
Los mecanismos democráticos, como las consultas, distan de ser perfectos, pero su valor es incalculable, especialmente cuando lo reconocen países donde la voz ciudadana está amordazada. Citando la última columna del doctor Bernardo Henao Jaramillo en iFMnoticias: “Defender reglas claras no es persecución; es democracia funcional. Las consultas son un mecanismo imperfecto, pero indispensable, no por romanticismo democrático, sino porque en ellas se define, de manera anticipada, la verdadera correlación de fuerzas del país”.
La libertad como pilar fundamental de la normalidad
Henao, un defensor acérrimo de la democracia, nos ofrece un argumento sólido para compartir y reflexionar. En este proceso, nos jugamos nada menos que la libertad, un bien más preciado que cualquier campeonato mundial de fútbol. Sin libertad, no habrá espectáculos, ni oportunidades de salir a la calle con seguridad, ni creación de empleo formal, ni empresas pujantes, ni educación con libertad de pensamiento crítico.
La verdadera normalidad se basa en la libertad de pensamiento, en la diversidad que nos une y en el debate respetuoso. Cada candidato debe incluir en su agenda un compromiso firme para combatir la inequidad, la pobreza y el hambre, rompiendo el ciclo de injusticia que afecta a tantos colombianos. Este es el llamado urgente que surge desde las conversaciones del Hay Festival hasta las urnas: construir una normalidad donde la democracia y la libertad sean realidades tangibles para todos.



