La Catrina es el símbolo más representativo del Día de Muertos en México. Desde su creación en 1910, se ha convertido en una figura fundamental de la cultura mexicana, mucho más que un simple disfraz. Su autor, José Guadalupe Posada, originario de Aguascalientes, falleció en 1913 sin imaginar el impacto que tendría su obra.
Origen de La Catrina
Inicialmente, Posada creó la Calavera Garbancera como una sátira hacia aquellas personas que, a pesar de tener raíces indígenas, abandonaron la venta de maíz para comerciar garbanzos, adoptando costumbres europeas y negando su propia herencia. La imagen muestra una calavera con un sombrero de plumas, siguiendo la moda europea de la época.
La transformación de Diego Rivera
Fue el muralista Diego Rivera quien le otorgó el atuendo porfiriano, incluyendo una estola emplumada que simboliza a Quetzalcóatl, la serpiente emplumada, una de las deidades más importantes de la civilización mesoamericana. Esta representación aparece en su mural Sueño de una tarde dominical, ubicado en la Alameda Central. En la obra, la calavera aparece tomada de la mano de su creador, José Guadalupe Posada, junto a Diego Rivera en su versión infantil y, detrás de ellos, Frida Kahlo.
El mural fue pintado al fresco en 1947 para el Hotel del Prado, en el centro histórico de la Ciudad de México. Tras sufrir daños en el terremoto de 1985, actualmente se encuentra en el Museo Mural Diego Rivera, un lugar que el autor de este artículo visita cada vez que viaja a México.
La Catrina en la cultura popular
La Catrina, siendo una creación popular, ha trascendido como un ícono artístico plasmado en lienzos y como parte esencial del Día de Muertos, celebrado el 2 de noviembre. En el siglo XXI, también es un producto de la globalización: se han realizado películas, cortometrajes, dibujos, canciones, versos y poemas inspirados en ella.
Celebraciones del centenario
En 2010, La Catrina cumplió 100 años, lo que motivó celebraciones en toda la República Mexicana. Durante el bicentenario de la Independencia, fue una de las figuras que desfiló por las principales avenidas de la Ciudad de México, donde millones de personas se disfrazan de catrinas.
En 2015, se realizó una fiesta inigualable en esta fecha, con multitudes disfrazadas, avenidas repletas de comida mexicana autóctona y arte, conmemorando la memoria de los muertos y de los vivos, e invitando a vivir plenamente y a honrar a los difuntos sin importar riquezas ni estatus.
Enseñanza de La Catrina
La Catrina deja una enseñanza para las nuevas generaciones: todos terminamos siendo calaveras, y es un recordatorio de la impermanencia del ser humano en la Tierra.
Antonio Joaquín García Sierra
Cirujano urólogo, docente universitario, escritor y columnista. Fue director del servicio de urología en el Valle del Cauca por 25 años y también fue director de la Clínica Rafael Uribe.



