El regreso inesperado de Irvine Welsh a la literatura
En el marco del trigésimo aniversario del estreno de la aclamada adaptación cinematográfica de Trainspotting (1996), el escritor británico Irvine Welsh confiesa con sorpresa que nunca imaginó volver a escribir otro libro después de su icónica obra debut. A sus 67 años, el autor escocés reconoce que pensaba que sería "escribir un libro y luego seguir con otras cosas", pero el continuo interés del público ha mantenido su carrera literaria activa durante más de tres décadas.
Una conexión que perdura
"Realmente me sorprende que la gente siga interesada y me pida que siga escribiendo", admite Welsh durante su visita a México para participar en la Feria Internacional del Libro de Coyoacán (FILCO). El autor agradece seguir "conectado" con sus lectores después de tantos años, un vínculo que ha permitido explorar diversos formatos como musicales, cine, teatro y televisión basados en su obra más famosa.
Mientras cientos de personas se agolpan en librerías con copias de Trainspotting y otros títulos del autor, Welsh reflexiona sobre por qué las problemáticas sociales que retrató en los años noventa siguen resonando con lectores más jóvenes. "Antes nos prometían hogares, empleos, un estado de bienestar, buenos hospitales, escuelas y perspectivas, pero eso nunca cumplían", explica. "Ahora el Estado, las empresas y los Gobiernos no nos prometen nada, solo nos dicen 'no esperes nada' y aun así 'vota por nosotros'".
Nuevos proyectos y personajes
Actualmente centrado en la saga del detective Ray Lennox y su última entrega Los cuchillos largos (2025), Welsh considera que el éxito de sus novelas reside en la profundidad de sus personajes. Distintas comunidades en todo el mundo se han "aferrado" a figuras como Mark Renton como forma de evadir contextos similares a los que retrata, marcados por la delincuencia y las drogas.
"La gente intenta escapar, crear sus propias aventuras y divertirse a su manera, ya sea con drogas, delitos menores o conflictos entre ellos", señala el autor. Sin embargo, para Welsh lo realmente importante no es el tema de las drogas o la delincuencia, sino cómo los personajes aprenden a superar adversidades. "Creo que lo que realmente importa son los personajes. La gente se conecta con ellos con la pregunta de '¿Cómo sobrevivimos y prosperamos en un mundo donde hay poco trabajo, poco dinero y muchos obstáculos?'"
Rebeldes que envejecen
Después de más de quince libros desde Trainspotting, Welsh reconoce que sus queridos héroes protagonistas ya no pueden ser los mismos rebeldes de antaño. Ahora enfrentan hipotecas, alquileres, han envejecido y se han incorporado al sistema de algoritmos y tecnología, una realidad que el autor critica pero refleja en sus historias por ser "el reflejo de la sociedad".
"Me he vuelto más antisistema y anarquista, no veo otra salida", confiesa Welsh. "Todo gira en torno a élites, bloques de poder, tratos y manipulación, y no estoy en eso. Por eso siento que es necesario reflejarlo en mis historias". A pesar de esta evolución, sus seguidores continúan pidiendo más historias de la famosa saga Trainspotting, algo a lo que el autor nunca se ha negado, comprendiendo que los enamorados de sus personajes "quieren verlos de nuevo y saber qué están haciendo cinco años después".
Libros que pertenecen al mundo
Consciente de que "publicar libros es un acto de entrega", Welsh asegura que sus obras no le pertenecen a él, sino al mundo. Se muestra abierto a escribir "pronto" una nueva entrega y continuar haciendo lo mismo que en décadas anteriores: esperar la respuesta de su público. Esta filosofía ha mantenido su relevancia literaria a través de generaciones, demostrando que las historias sobre lucha y supervivencia en contextos adversos siguen siendo tan necesarias hoy como hace treinta años.



