Jotamario Arbeláez revive el bolero con poesía y erotismo en 'Desnudando el bolero'
Jotamario Arbeláez revive el bolero con poesía y erotismo

Un encuentro inesperado con la música y la palabra

Hace algunos años, tuve la oportunidad de asistir a una velada única en la Librería Relato de Villa de Leyva. El evento se titulaba 'Desnudando el bolero' y presentaba a la talentosa pianista y cantante Tatiana Jáuregui, quien interpretaba boleros inolvidables, acompañada por Kepa Amuchástegui. Este último narraba anécdotas fascinantes sobre esas canciones y recitaba poemas de amor de grandes autores como Silva, Neruda, García Lorca, Mistral y Jacques Brel.

Un reencuentro después de décadas

Al finalizar la presentación, subí al escenario para felicitar a los artistas. Abracé a Kepa, a quien no veía desde hacía 40 años, y también a la deslumbrante Tatiana. Meses más tarde, ella planeaba otra función con Kepa en la Konrad Lorenz de Bogotá, pero lamentablemente, el actor falleció de manera repentina. Fue entonces cuando Tatiana me propuso reemplazarlo. ¡Eureka! pensé, se me abría una nueva oportunidad en el cielo artístico.

La propuesta que cambió todo

En esa nueva representación, el público fue numeroso e incluyó a muchos amigos, entre ellos Sandro Romero. Él sugirió que, en lugar de los poemas clásicos, yo leyera mis propias creaciones. Acepté el desafío y me dediqué a ensayar con Tatiana, contando con la asistencia del experto en teatro Tomás Jaramillo, para cumplir con la invitación del Festival Villa de Letras.

Diálogos que desnudan el alma

Además de la maravillosa interpretación musical y la lectura de mis poemas más elocuentes, Tatiana intercaló una conversación sobre los pretendientes y el erotismo, un tema que me resultaba muy familiar. Algunos de los intercambios más memorables incluyeron:

  • Tatiana: ¿Cuántos boleros te has bailado en tu vida?
  • Jotamario: Todos los que sonaron en mi radiola y en los bailaderos, donde gasté muchos zapatos.
  • Tatiana: Eres un hombre con gran experiencia y un sex appeal contundente. Los hombres de 50 años en adelante piensan que se las saben todas, sin tabúes. ¿Tú qué dices?
  • Jotamario: Un hombre a cualquier edad, especialmente a mis 85 años, en temas de amor y sensualidad, se las sabe todas, menos una.
  • Tatiana: ¿Cuál?
  • Jotamario: La que todos sabemos. En mi caso, más que para conquistas, mis poemas cantan desaires y humillaciones, porque no hay nada más aburrido que un poeta feliz.

Poesía que conquista

Tatiana mencionó que Darío Jaramillo considera mi mejor poema 'Transmigración', y me pidió que lo recitara: "Cuando la vida humana / desaparezca del planeta / y yo resida en una piedra / y tú en los nervios de una hoja / recordarás que te lo dije / cuando jugábamos al cuerpo / déjame amarte que más tarde / tiempo tendremos para el resto". Ella comentó que un poema tan persuasivo debió facilitarme muchas conquistas, a lo que respondí que me salvó de costosos regalos como rosas, perlas o viajes a Punta Cana.

Confesiones íntimas y humor

La conversación derivó hacia temas más personales:

  1. Tatiana: Jotamario, ¿te consideras buen mozo?
  2. Jotamario: Si fuera buen mozo sería mal esposo; como soy buen esposo, debo ser un pésimo mozo.
  3. Tatiana: Jejé. Ahí está el Jota conquistador. Comparte una técnica para tus conquistas.
  4. Jotamario: Muy sencillo: me desvisto cada vez que me lo piden, incluso para una foto promocional. Es infalible. Y cuando hay contacto, lo hago con todo el tacto posible, muy piano, como tú tocas tu instrumento. A veces sueño con llevarte a recorrer el mundo.
  5. Tatiana: Empezando por llevarme a tu cama, ¿verdad?
  6. Jotamario: Te confieso que mi cama es lo único blando en mi cuarto, ¿irías?
  7. Tatiana: Dame primero un beso. ¡Uy, casi me arrancas la boca!
  8. Jotamario: Era lo menos que podía hacer ante tu pedido.

Un final inolvidable

La noche culminó con un baile apasionado entre Tatiana y yo, seguido de aplausos ensordecedores del público. Incluso, un artista entre la audiencia fue convocado para interpretar el bolero 'Sabor a mí', mientras yo recibía palmaditas de consuelo por parte de los espectadores. Afortunadamente, ya había anticipado que mis poemas, más que exaltar el amor, cobran los desaires de la traición, lo que añadió una capa de profundidad a la experiencia.

Este espectáculo no solo revivió el bolero clásico, sino que lo fusionó con la poesía contemporánea y el erotismo, creando una velada única que quedará grabada en la memoria de todos los asistentes.