El sector cultural colombiano despide a Liliana Angulo, una figura transformadora
El fallecimiento de Liliana Angulo, directora del Museo Nacional de Colombia, ha dejado un vacío significativo en el ámbito artístico e institucional del país. Reconocida como artista, investigadora y gestora cultural, su trabajo transformó profundamente la manera de pensar el patrimonio, la memoria histórica y la diversidad cultural en Colombia.
Una vida dedicada al arte y la reflexión social
Nacida en Bogotá, Liliana Angulo encontró desde temprana edad en el arte una forma de comprender el mundo. Se formó como artista plástica con énfasis en escultura en la Universidad Nacional de Colombia y posteriormente cursó una maestría en artes en la University of Illinois Chicago. A lo largo de su trayectoria exploró distintos lenguajes artísticos, incluyendo:
- Fotografía
- Escultura
- Performance
Su obra abordó temas relacionados con el cuerpo, la memoria colectiva y las construcciones sociales de identidad, con especial atención a las comunidades afrodescendientes. Gran parte de su investigación se centró en las narrativas de representación racial y cultural, cuestionando los relatos tradicionales del arte colombiano.
Transformación del museo como espacio público
Durante su gestión como directora del Museo Nacional de Colombia, Angulo defendió la idea de que el patrimonio no es un concepto estático, sino un territorio simbólico en constante construcción. Bajo su dirección, la institución fortaleció su papel como espacio de conversación ciudadana, promoviendo exposiciones y programas que integraron perspectivas diversas sobre:
- Historia nacional
- Memoria colectiva
- Territorio y representación
Su enfoque apostó por museos más abiertos, participativos y conectados con las comunidades, capaces de generar debates críticos sobre identidad, poder y representación cultural.
Reconocimiento institucional y legado perdurable
El Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes de Colombia destacó su trayectoria como creadora y servidora pública, resaltando su aporte a la construcción de una cultura más plural y consciente de sus memorias colectivas. La entidad expresó solidaridad con su familia, colegas y la comunidad cultural que acompañó su trabajo durante décadas.
En Bucaramanga, el Museo de Arte Moderno (MAMB) también resaltó su labor y postura artística, señalando que "su trayectoria estuvo marcada por una mirada crítica y sensible frente a la historia, la memoria y las identidades afrodescendientes en Colombia".
Su familia compartió un mensaje en el que destacó su dimensión espiritual y humana, describiéndola como una "sembradora de memoria" y un puente entre generaciones.
Un legado intelectual que perdura
Más allá de sus cargos institucionales, Liliana Angulo deja un legado intelectual y artístico que seguirá influyendo en las discusiones sobre patrimonio, diversidad y justicia cultural en Colombia. Su pensamiento permanece como una invitación permanente a repensar quiénes cuentan la historia y cómo las sociedades deciden representarse a sí mismas.
A través de su obra y de su labor institucional, impulsó procesos de reflexión, inclusión y transformación en el campo cultural, fortaleciendo el papel de los museos como espacios de diálogo, representación y construcción colectiva. Su legado continúa inspirando a nuevas generaciones de artistas, investigadores y gestores culturales comprometidos con la construcción de narrativas más inclusivas sobre la identidad colombiana.