MenesesPimiento lleva su universo ancestral a Bucaramanga en dos exposiciones simultáneas
La obra del artista santandereano Ángel Darío MenesesPimiento llega a Bucaramanga como una invitación a contemplar el arte con pausa y profundidad. Con cinco décadas de trayectoria, el creador inaugurará dos exposiciones simultáneas en la Universidad Industrial de Santander (UIS) y en Vértice Corporación Cultural, espacios donde su universo de dioses, cuerpos y memorias ancestrales entrará en diálogo con nuevos públicos.
Un artista que se construye día a día
MenesesPimiento, como firma sus obras, representa esa figura del artista que parece haber nacido completo, aunque en realidad se construye constantemente. Su vida responde con contundencia silenciosa a la pregunta eterna sobre si el artista nace o se hace: para que la obra madure, se necesitan ambas condiciones. Desde los seis años, ya jugaba en el solar de su casa en La Concordia, recogiendo latas y frascos que transformaba mediante dibujo o escultura después de que el tiempo y la intemperie hicieran su trabajo.
La experiencia de conocer su taller en Barichara resulta reveladora. Su sensibilidad y estilo se anuncian desde el recibidor, donde un pasillo amplio muestra la magnitud de su producción. Destacan bastidores de gran formato con figuras humanas en trazos superpuestos, creando una especie de "obra sobre la obra" que parece inagotable. Son tejidos de trasfondos que dialogan entre sí mientras se abren en detalles de cuerpos veloces, libres y en tensión permanente.
Influencias precolombinas y teatralidad
En su trabajo palpita una fuerte influencia del arte precolombino, con deidades politeístas enlazadas con la naturaleza y la cosmovisión de culturas andinas y mesoamericanas. La teatralidad constituye también un componente decisivo en su propuesta artística. Cincuenta años de trayectoria le han permitido reunir un glosario de imágenes que reaparecen persistentemente en sus cuadros, cuyos bastidores prepara personalmente, y en sus esculturas en barro.
Estas últimas las modela con agilidad asombrosa, contrastando con la paciencia que concede al fuego para cocerlas a altas temperaturas. Ángel Darío mantiene una relación singular con lo que crea; parece hablar con los dioses de tú a tú, como si fueran ellos quienes lo buscan para seguir respirando en la materia transformada.
Dos espacios para el encuentro artístico
No es casual que una obra como la suya encuentre eco en espacios que buscan devolverle a la ciudad una conversación más íntima y exigente con el arte. En ese horizonte aparece Vértice Corporación Cultural, un nuevo proyecto que nace en Bucaramanga para propiciar encuentros de calidad entre arte y cultura. En su sede de la Calle 34 N.° 23-51, el público encontrará:
- Una Sala de Música con capacidad para 50 personas
- Condiciones para funcionar como estudio de grabación
- Espacio de ensayo con o sin público
- Locación para grabaciones en vivo, recitales y conciertos
- Un área delicada destinada a artes plásticas y visuales
Más que una simple sede, Vértice se perfila como una apuesta por la conversación sensible, el cruce de lenguajes y la permanencia de la experiencia estética en una ciudad que necesita estos refugios culturales.
Detalles de las exposiciones
La llegada de la obra de MenesesPimiento a Bucaramanga constituye no solo una exposición, sino una oportunidad de encuentro transformador. La ciudad podrá apreciar una generosa muestra de su trabajo en dos espacios simultáneos, habitados por:
- Dioses cautivadores de cosmologías ancestrales
- Cuerpos emergentes en constante transformación
- Guerreros que conectan con memorias colectivas
La primera apertura será en las Salas Rafael Prada Ardila y Gustavo Gómez Ardila de la UIS, con inauguración el jueves 9 de abril a las 5:00 p.m. y permanencia hasta finales de mayo. La segunda tendrá lugar en Vértice Corporación Cultural, cuya inauguración será el jueves 16 de abril, también con exhibición abierta hasta finales de mayo.
El artista acompañará estas experiencias expositivas con contenidos académicos e intervenciones en vivo, permitiendo que el público no solo se acerque a su universo simbólico, sino que entre en diálogo con una trayectoria que ha conversado consistentemente con el mito, la memoria y la fuerza ancestral de las formas. Ver su obra será, en el fondo, asistir a esa rara ceremonia donde la materia parece recordar que alguna vez fue sagrada y mantiene ese diálogo silencioso con lo divino.



