La conexión de Myrian y Zambrano trasciende la competencia en El Desafío
En la etapa final de El Desafío Siglo XXI, la cercanía entre Anthony Zambrano y Myrian se hizo evidente, destacando no solo por su rendimiento deportivo sino por la química que cautivó a la audiencia. Incluso, las madres de ambos participantes entraron en conversaciones sobre la solidez de esta relación que nació en el reality.
Un tatuaje que genera polémica y confirma afectos
Aunque durante el programa ambos insistieron en que su vínculo fue fortuito y que desconocían qué pasaría después, tras coronarse campeones, su conexión parece fortalecerse. Myrian, quien fue madre en su adolescencia, sorprendió al revelar un tatuaje en honor al medallista olímpico Zambrano, ganador de la edición 2026.
La caleña explicó que se tatuó el nombre "Anthony" en el cuello con un diseño delicado en línea negra, compartiendo la imagen en su cuenta de Instagram. Sin embargo, una grabación posterior mostró que el tatuaje parecía decir "Afrodisíaca", generando confusión entre sus seguidores. Pese a esto, Myrian mantuvo que el diseño estaba dedicado a su compañero.
Transmisión en vivo y planes de futuro
Durante una transmisión en vivo realizada mientras se hacía el tatuaje, Myrian se mostró muy cercana a Zambrano, refiriéndose a él en varias ocasiones como "amor". Además, bromeó afirmando que el dinero ganado por él en la final de Caracol Televisión ahora forma parte de la bolsa de la "familia" que, al parecer, ambos sueñan con construir.
División equitativa del premio económico
Zambrano, quien se llevó el premio mayor del programa, confirmó que entregaría la mitad del monto a Myrian, reconociendo su papel fundamental en la victoria. Del total de 600 millones de pesos, Myrian recibirá 300 millones. A esto se suman más de 55 millones de pesos adicionales que acumuló durante su permanencia en la competencia, cerrando su participación con una suma significativa.
Este gesto no solo refleja el compañerismo que los llevó a la cima, sino que también subraya la profundidad de un vínculo que ha evolucionado desde las pantallas hasta proyectarse en un futuro compartido, respaldado por el apoyo familiar y el reconocimiento mutuo.
