Científico desmonta el mito del 'cerebro normal' y analiza cómo la neurología influyó en artistas
Neurología y arte: cómo las condiciones cerebrales marcaron a genios creativos

La conexión entre cerebro y creatividad: un viaje científico al arte

Mario de la Piedra, científico mexicano radicado en Alemania, ha dedicado su carrera a desentrañar los misterios del cerebro humano. Actualmente trabajando en el departamento de Neurología del Hospital UKB de Berlín, este investigador acaba de publicar Mentes geniales, un libro que revoluciona nuestra comprensión sobre la relación entre condiciones neurológicas y creación artística.

De la medicina a la neurociencia: una búsqueda personal

Nacido en Ciudad de México en 1991, De la Piedra eligió estudiar medicina impulsado por una curiosidad profunda: quería entender los mecanismos detrás de los pensamientos, las percepciones y la conciencia humana. Tras completar su carrera, viajó a Bremen, Alemania, para realizar una maestría en neurociencia, y posteriormente se especializó en neurología, enfocándose en cómo las enfermedades pueden alterar la percepción.

"Me eché seis años estudiando medicina y todavía no tenía claras las cuestiones por las que me metí a esta carrera", confiesa el científico. Su enfoque multidisciplinario combina ciencia, filosofía, historia y arte, creando una mirada panorámica única sobre el funcionamiento cerebral.

El caso Borges: diagnosticando a través de la poesía

Uno de los estudios más fascinantes de De la Piedra se centra en Jorge Luis Borges. El investigador logró diagnosticar la ceguera del escritor argentino analizando sus poemas y relatos. "Borges dice: 'Mi ceguera ha sido un lento ocaso que inició el día de mi nacimiento'. También menciona: 'Primero perdí el rojo, después el azul'", explica el neurólogo.

Estas descripciones poéticas permitieron identificar una discromatopsia (alteración en la percepción de colores) de origen genético. Aunque inicialmente su trabajo fue rechazado por considerarse "demasiado humanístico" para la medicina, finalmente se publicó, demostrando que ciencia y arte pueden ir de la mano.

Artistas y condiciones neurológicas: casos reveladores

En Mentes geniales, De la Piedra analiza cómo diversas condiciones neurológicas marcaron la obra de artistas universales:

  • Fiodor Dostoievski: Su epilepsia extática, que comienza en el lóbulo temporal, influyó profundamente en su literatura. Los personajes epilépticos de sus novelas reflejan experiencias de éxtasis previas a los ataques, conectando con su famosa idea de que "un instante de belleza vale toda una vida de miseria".
  • Franz Liszt y Wassily Kandinski: Ambos artistas experimentaban sinestesia, una condición neurológica donde la estimulación de un sentido provoca experiencias en otro. Liszt "veía" la música, mientras Kandinski pintaba los colores de las notas musicales.
  • Andy Warhol: Posiblemente dentro del espectro autista, Warhol utilizó su neurodivergencia como catalizador creativo. Su compulsión por el orden y la repetición dio origen al pop art, demostrando cómo formas distintas de procesar información pueden generar movimientos artísticos revolucionarios.

Desmontando mitos: neurodivergencia y creatividad

De la Piedra desafía conceptos profundamente arraigados en nuestra sociedad. "Hay que olvidar la idea de que existe un 'cerebro normal'", afirma categóricamente. Vivimos en una sociedad neuronormativa que valora ciertos patrones de pensamiento por encima de otros, especialmente en contextos productivistas.

"Si para el medioambiente es clave la biodiversidad, ¿por qué no va a ser importante para una sociedad tener una neurodiversidad?", cuestiona el investigador. Nuestra fuerza como especie radica precisamente en esas formas distintas de interpretar el mundo.

El científico también desmonta el mito del "genio atormentado": "Las enfermedades mentales son alienantes. La mayoría de estos artistas fueron alienados por su condición y si se hubieran diagnosticado o atendido probablemente hubieran vivido más tiempo y seguido haciendo su obra".

Orígenes evolutivos del arte

De la Piedra retrocede hasta el paleolítico para entender los orígenes del arte humano. El gen FOXP2, presente solo en humanos y neandertales, jugó un papel crucial. Una mínima mutación de dos aminoácidos permitió modificaciones metabólicas en la arquitectura cerebral que desencadenaron nuestras capacidades cognitivas.

"El arte es la única ventana que tenemos para explorar la evolución cognitiva del ser humano", explica el neurólogo. Aunque existen registros fósiles de homo sapiens de 300 mil años atrás, tuvieron que pasar casi 200 mil años para que emergieran las primeras manifestaciones artísticas, lo que sugiere que los procesos cognitivos necesarios para la creatividad requirieron un "chispazo" evolutivo.

Contexto social y salud mental

Al analizar casos como los de Virginia Woolf, Sylvia Plath o Anne Sexton, De la Piedra enfatiza la importancia del contexto. "Pudieron haber sido escritoras con una predisposición a la depresión, pero si no hubieran vivido en un mundo patriarcal, si no hubieran sufrido abuso desde pequeñas, probablemente no hubieran desarrollado esa depresión", reflexiona.

Su trabajo, influenciado por el neurólogo Oliver Sacks, representa un puente entre disciplinas tradicionalmente separadas. La neurología y el arte convergen para ofrecer una comprensión más rica y compleja de la experiencia humana, desafiando categorías rígidas y celebrando la diversidad cognitiva como motor de creatividad y progreso.