La exposición itinerante Ecos de Gigantes, una muestra científica y educativa sobre fósiles y arqueología de Colombia, llega al Caribe colombiano con hallazgos inéditos realizados en La Guajira y piezas emblemáticas como la Titanoboa cerrejonensis, considerada una de las serpientes más grandes que ha existido en el planeta. La iniciativa, liderada por Cerrejón y la Universidad del Rosario, busca acercar la paleontología y la arqueología a niños, jóvenes y familias de la región a través de una experiencia interactiva, gratuita y abierta al público.
Un recorrido por la Colombia de hace millones de años
Entre las piezas más llamativas de Ecos de Gigantes aparecen réplicas a gran escala de especies prehistóricas descubiertas en territorio colombiano, además de fósiles reales y contenidos científicos desarrollados por investigadores y universidades. Uno de los principales atractivos será la presencia de información y reproducciones asociadas a la Titanoboa cerrejonensis, el gigantesco reptil hallado en Cerrejón que revolucionó a la comunidad científica internacional al convertirse en evidencia del bosque tropical más antiguo conocido en el planeta.
Los visitantes también podrán conocer detalles de descubrimientos arqueológicos y paleontológicos realizados dentro de la operación minera de Cerrejón, en La Guajira, donde durante décadas investigadores han encontrado rastros de antiguas especies animales y vegetales que permiten reconstruir cómo era el Caribe colombiano millones de años atrás.
Declaraciones de los organizadores
“En Cerrejón estamos orgullosos de cómo nuestro esfuerzo y nuestra gestión responsable nos permite aportar al conocimiento científico del país. Por eso nos alegra traer, junto a la Universidad del Rosario, Ecos de Gigantes, una exposición que acerca la ciencia, la historia natural y los hallazgos realizados en nuestra operación y en Colombia a ciudades como Barranquilla, Valledupar y Riohacha”, expresó Juan Pablo Lozano, gerente de Gestión Ambiental de Cerrejón. El directivo aseguró además que el propósito es que niños, jóvenes y adultos puedan sentirse parte de una historia científica que normalmente permanece alejada de las comunidades.
Ciencia para las regiones y acceso gratuito
La llegada de esta exposición al Caribe también tiene un componente simbólico importante. Durante años, muchos de estos hallazgos científicos permanecieron concentrados en laboratorios, universidades o museos de grandes ciudades, mientras las comunidades cercanas a los lugares de descubrimiento tenían poco acceso a ese conocimiento. Ahora, el recorrido busca precisamente acercar esa memoria científica a la gente de los territorios donde ocurrieron los descubrimientos.
La exposición inició en Bogotá, donde recibió más de 22.000 visitantes, y posteriormente comenzó su ruta hacia el Caribe colombiano, una región profundamente conectada con los hallazgos que allí se presentan.
Fechas y lugares del recorrido
- Barranquilla: del 20 al 22 de mayo en el Centro Comercial Viva.
- Riohacha: del 25 al 30 de mayo en el Centro Comercial Viva Wajira.
- Albania: del 3 al 7 de junio en el polideportivo municipal.
- Hatonuevo: del 11 al 15 de junio en la Casa de la Cultura.
- Barrancas: del 19 al 23 de junio en la cancha polideportiva.
- Valledupar: del 27 de junio al primero de julio en el Centro Comercial Guatapurí.
La entrada será gratuita en todas las ciudades y municipios. Los horarios establecidos serán de lunes a viernes entre las 8:00 de la mañana y las 4:00 de la tarde, mientras que sábados, domingos y festivos la atención será de 9:00 de la mañana a 5:00 de la tarde.
La ciencia también cuenta la historia del Caribe
La exposición también abre una conversación sobre el valor científico y cultural de La Guajira, un territorio que durante décadas ha sido asociado principalmente a la minería y a las discusiones económicas alrededor del carbón. Hoy, muchos investigadores consideran que esta zona del Caribe colombiano guarda uno de los archivos paleontológicos más importantes de América Latina.
Cerrejón destacó que actualmente trabaja junto a científicos y universidades para promover investigaciones que permitan divulgar estos hallazgos y conectar el conocimiento académico con las comunidades. El proyecto, según sus organizadores, también busca mostrar que los recursos naturales y las operaciones industriales pueden contribuir a procesos de investigación científica y preservación del patrimonio histórico y ambiental.



