La segunda edición de la feria AMA, realizada en Barranquilla, superó los $1.000 millones en ventas y reunió a más de 8.500 visitantes, consolidando a la ciudad como un escenario clave para el lujo artesanal del Caribe colombiano. Durante cuatro días, el Centro de Eventos Puerta de Oro albergó a más de 80 marcas y cerca de 600 artesanos y unidades productivas de departamentos como Atlántico, Bolívar, Córdoba, Magdalena y Sucre.
Crecimiento significativo de la feria
La feria AMA 2026 evidenció un notable crecimiento respecto a su edición anterior. Ocupó la totalidad del recinto ferial debido al aumento de participantes y asistentes. Varios expositores agotaron sus inventarios antes del cierre, especialmente en categorías como moda artesanal, accesorios tejidos, decoración, gastronomía y productos de fibras naturales. Además, se registró una importante presencia de compradores especializados y visitantes extranjeros.
Ruedas de negocio y conexiones internacionales
Durante el evento se realizaron ruedas de negocio, pasarelas, exhibiciones gastronómicas y encuentros comerciales que conectaron a los artesanos con compradores nacionales e internacionales. Oaxaca, México, participó como invitado especial, aportando muestras culturales y artesanales que enriquecieron el componente internacional. Como resultado, varios emprendimientos concretaron alianzas con tiendas de diseño y plataformas digitales, e iniciaron conversaciones para exportar productos sostenibles con identidad cultural.
Impacto económico y cultural
La feria AMA se ha consolidado como una apuesta fuerte para posicionar la artesanía como industria cultural generadora de empleo e ingresos. En departamentos como Atlántico, Bolívar, Córdoba, Magdalena y Sucre, miles de familias dependen de oficios tradicionales como tejidos, cestería, bordados y joyería artesanal. Este tipo de vitrinas les permite establecer contactos comerciales permanentes y ampliar canales de venta fuera de sus municipios.
El crecimiento de la economía creativa también impulsó el turismo cultural en Barranquilla. Hoteles, restaurantes y operadores turísticos reportaron un incremento de visitantes durante los días de la feria, fortaleciendo el movimiento económico en temporada alta de eventos.
Desafíos para los artesanos
A pesar del balance positivo, los artesanos señalaron desafíos como el acceso a financiación, comercialización y acompañamiento técnico durante el resto del año, especialmente para pequeños productores rurales. También destacaron la necesidad de fortalecer la formación y el relevo generacional, ya que varios oficios tradicionales corren riesgo de desaparecer por falta de continuidad entre los jóvenes.
Con estos resultados, AMA se consolida como uno de los eventos culturales y comerciales más relevantes del Caribe colombiano, en un momento en que la artesanía gana espacio como industria creativa y alternativa económica para cientos de familias de la región.



