Cinemateca de Bogotá exhibe Bogoshorts Sessions 110: 5 cortos femeninos que transforman el cine nacional
La Cinemateca de Bogotá acoge una función cinematográfica extraordinaria este viernes 27 de marzo: la edición 110 de Bogoshorts Sessions, dedicada al Mes de la Mujer y compuesta exclusivamente por cinco cortometrajes dirigidos por realizadoras colombianas. Todas las obras son ganadoras de la estatuilla Santa Lucía en la más reciente edición del Festival de Cortos de Bogotá Bogoshorts, uno de los encuentros de cortometrajes más prestigiosos de América Latina y calificador para premios internacionales como Óscar, Goya y Macondo.
Una curaduría que dialoga sobre el cuerpo femenino
La programación especial reúne cinco producciones que, aunque participaron en distintas competencias del festival, ahora convergen bajo una pregunta central: ¿cómo se filma el cuerpo femenino en la Colombia contemporánea? Esta curaduría libera a las obras del juicio competitivo para abrirlas a la reflexión colectiva, creando un espacio donde industria, formación y descubrimiento se entrelazan.
Los cinco cortometrajes que componen la selección
La Mona, dirigida por Laura Gutiérrez, se desarrolla en un caserío olvidado donde la violencia política se entrelaza con la intimidad. La protagonista, una mujer paramilitar que impone orden, enfrenta la imposibilidad de dominar su propio cuerpo a través de la menstruación, el deseo reprimido y una maternidad ausente. Este retrato incómodo presenta la feminidad no como debilidad, sino como una fuerza desestabilizadora.
Tres hombres miran pasar las estaciones, de Patricia Ayala, construye un tríptico documental sobre la mirada. Tres generaciones obsesionadas con imágenes cinematográficas y médicas se unen por una ironía trágica: todas mueren de cáncer. La película trasciende lo familiar para hablar de un país que ha mirado y ha sido mirado a lo largo de un siglo.
Una vez en un cuerpo, de María Cristina Pérez, propone una exploración íntima y casi fantástica donde una mujer convive con un "otro" interno mientras intenta reconciliarse con su hermana. El cuerpo aparece como archivo, territorio compartido y lugar de conflicto, revelando que lo que habita dentro no es solo extraño, sino también memoria.
Somnolítico, de Abril Natalia Velásquez, traslada la reflexión al caos urbano mediante una pieza experimental. Un ser sin rumbo atraviesa el sistema de transporte mientras las multitudes se convierten en flujos automáticos e inhumanos. En este laberinto de trayectos repetidos, la identidad no se encuentra, sino que se construye en medio del agotamiento colectivo.
Pudor ante el asalto de los ojos furtivos, de Laura María Rodríguez, cierra la selección con una animación que transforma la ciudad en escenario de vigilancia. La mirada masculina se presenta como forma de poder que convierte el espacio público en campo de disputa sobre el cuerpo femenino, revelando que caminar por la calle es una coreografía de tensiones invisibles.
Contradicción, expansión y diálogo cinematográfico
Juntas, estas obras no buscan una definición única de lo femenino. Por el contrario, se contradicen, expanden e interpelan mutuamente, presentando violencia y vulnerabilidad junto a resistencia, deseo y transformación. El cuerpo deja de ser objeto para convertirse en lenguaje cinematográfico, explorando dimensiones que van desde lo íntimo hasta lo social, desde lo documental hasta lo experimental.
Conversatorio con las directoras
La función no termina con los créditos. Después de la proyección, varias realizadoras participarán en un conversatorio moderado por Carla Melo Gampert, donde el público podrá adentrarse en los procesos creativos detrás de cada obra. Nombres como María Cristina Pérez —con trayectoria en festivales como Locarno, Sundance o Annecy— y Patricia Ayala, una de las voces más sólidas del documental colombiano, ampliarán la experiencia hacia el terreno de la reflexión profesional.
Información práctica para los asistentes
Las entradas están disponibles en la taquilla de la Cinemateca de Bogotá y en la plataforma TuBoleta, con un valor de $7.000 pesos colombianos. Esta función especial representa una oportunidad única para presenciar cómo cinco miradas femeninas están redefiniendo el cine colombiano contemporáneo, ofreciendo narrativas que desafían convenciones y abren nuevos caminos expresivos en el cortometraje nacional.



