Juliana Javierre presenta 'Plaga' en el club de lectura del Cervantes de Tokio
Juliana Javierre presenta 'Plaga' en Tokio

La escritora colombiana Juliana Javierre llegó al club de lectura del Instituto Cervantes de Tokio para conversar con lectores japoneses sobre su novela Plaga (Seix Barral). La obra narra la historia de un pueblo fluvial llamado Sopinga, donde una plaga de moscas desencadena una crisis sanitaria y moral.

Una novela que incomoda y reflexiona

Tomoko, una lectora de sesenta años, señaló que el libro “no es apto para leer durante las comidas”, en alusión a las descripciones de olores a excremento, larvas, gusanos y sapos aplastados. El escenario de la plaga es un pueblo donde la violencia racial y la violencia estatal comparten el mismo espacio, pero también el cuerpo de la protagonista, una adolescente negra llamada Emilia.

Entre los veinte miembros del club de lectura, algunos consideraron la novela “una metáfora de la vida en Colombia, con un atisbo de esperanza”. La crítica especializada ha calificado Plaga como “realismo sucio”, destacando su “estilo económico” y su “estética realista”.

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Recepción internacional y conexión con Japón

Después de Polonia y Alemania, Japón es el tercer país no hispanohablante donde se presenta la obra. “En Japón, siento una conexión muy fuerte con los personajes. Esa necesidad de que se resuelva lo que sucedió con los desaparecidos o de querer saber más. ¿Qué pasó con la maestra?”, expresó Javierre.

La novela está compuesta por capítulos breves y espacios en blanco intercalados para “dar oxígeno”. “La necesidad de ir retomando el aire en medio de todo ese asco que, por supuesto, era algo que yo quería transmitir”, reconoció la autora.

Literatura fragmentaria y acto político

Juliana Javierre habló sobre la ruptura de la sintaxis como un acto político que comparte con otras autoras colombianas. “Entendimos que hay que romperlo todo para deconstruir. O sea, para hacer una casa donde quepamos diversos grupos que hemos sido dejados por fuera”, afirmó. Mencionó como referentes la literatura fragmentaria de Vanessa Londoño y Andrea Salgado, y se declaró “hija espiritual” de Albalucía Ángel, autora de Dos veces Alicia, a quien homenajeó titulando su primera novela Siete veces Lucía.

Apoyo institucional y cierre cultural

La embajada de Colombia en Tokio envió a Pablo Cardona, segundo secretario, quien explicó que la lectura de Plaga en el Instituto Cervantes de Tokio coincide con la política oficial de incluir las narrativas del conflicto armado en la difusión cultural en el mundo. Al finalizar, invitó a los participantes a una mesa con empanadas y jugo de guayaba, representando a La Virginia, el municipio que inspiró la Sopinga de la novela.

La actividad fue cubierta por Gonzalo Robledo, periodista y documentalista colombiano radicado en Japón, para El Espectador.

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