Los Príncipes de Gales regresan a los BAFTA 2026 tras años de ausencia y escándalos familiares
William y Kate regresan a los BAFTA 2026 tras años de ausencia

Los Príncipes de Gales regresan a los BAFTA 2026 tras años de ausencia y escándalos familiares

La alfombra roja de los Premios BAFTA 2026 no solo reunió a las grandes estrellas del cine internacional, sino que también marcó el esperado regreso público de los Príncipes de Gales, William y Catherine. La pareja asistió a la ceremonia celebrada en el icónico Royal Festival Hall de Londres, tras varios años de ausencia y en medio de un contexto familiar especialmente complejo.

Un regreso cargado de significado

La reaparición de los príncipes se produce después de un año difícil, marcado por el tratamiento contra el cáncer de Kate y una agenda pública mucho más discreta. La última vez que caminaron juntos por esta alfombra fue en 2023. En 2024, William acudió en solitario mientras la princesa se recuperaba de una cirugía abdominal; más tarde se confirmó que enfrentaba un diagnóstico de cáncer. En 2025 optaron por no asistir y enviaron un mensaje en video, priorizando la salud y el tiempo en familia.

Además, su presencia en los premios llega en medio del escándalo del príncipe Andrés por aparecer en los archivos de Epstein. El regreso de la pareja cobra aún más relevancia en un momento en que la monarquía británica vuelve a estar bajo el escrutinio público debido a la situación legal del duque de York, cuya controversia ha reavivado la atención mediática sobre la familia real.

Una imagen de unidad y fortaleza

En este contexto, la imagen de William y Kate juntos en uno de los eventos culturales más importantes del Reino Unido envía un mensaje claro de estabilidad y continuidad. La presencia de los Príncipes de Gales en los BAFTA 2026 tuvo un significado especial. Kate, serena y radiante, volvió a demostrar la elegancia que la ha convertido en referente de estilo a nivel internacional.

Sonriente y cercana, acaparó la atención de fotógrafos y asistentes, mientras William permaneció a su lado en todo momento, evidenciando una imagen de unidad y fortaleza. El heredero al trono apostó por un sofisticado smoking de terciopelo rojo combinado con negro clásico, camisa blanca y moño, una elección que equilibró tradición y modernidad sin perder formalidad.

Kate, por su parte, deslumbró con un vestido rosa en dos tonalidades, ceñido con un cinturón granate, una creación de Gucci que ya había lucido en 2019 y que reafirma su apuesta por la moda sostenible. Este regreso cuidadosamente planificado no solo marca su reincorporación a la vida pública, sino que también simboliza la resiliencia de la familia real británica frente a las adversidades.