Ubaldo Mendoza, Rey Momo 2005, mantiene viva la llama de La Revoltosa a sus 91 años
A sus 91 años, Ubaldo Mendoza mantiene viva La Revoltosa

Ubaldo Mendoza: El nonagenario guardián del folclor barranquillero

A los 91 años, cuando muchos optan por el reposo, Ubaldo Mendoza se alista con energía inusual. Ajusta su pantalón, alisa la camiseta blanca, anuda la pañoleta roja y carga su mochila multicolor. Este Rey Momo 2005 recibe a EL HERALDO en su hogar de Country Villas, frente a la tienda Donde Pepe, con la misma pasión con que ha dirigido por más de dos décadas la cumbiamba La Revoltosa.

Una fachada que habla de tradición

La casa de Ubaldo se reconoce de inmediato. La fachada floreada exhibe un cartel de La Revoltosa y una bandera ondeante que se mece con la brisa como pollera al son del millo. En su interior, un rincón especial guarda más de una decena de reconocimientos: Congos de Oro, placas y memorias que atestiguan décadas de dedicación al folclor.

"Pasen y miren con confianza, todo esto es un tesoro para nosotros", invita Ubaldo mientras su hija Dennys se prepara para una presentación, colgándose aretes fucsia que contrastan con su piel canela y tomando con cuidado la falda de flores que identifica al grupo.

Los orígenes barriales de una leyenda

Para entender el nacimiento de La Revoltosa, Ubaldo retorna a sus raíces en el barrio Rebolo. "Todo el mundo sabe que Rebolo es un barrio futbolero y carnavalero", recuerda. La rivalidad futbolística entre Rebolo y San Roque, donde jugaba el legendario Marcos Coll, trascendió al Carnaval cuando San Roque creó la cumbiamba Los Patulecos.

El orgullo barrial impulsó la formación de La Revoltosa en 1954 con 105 parejas de jóvenes, futbolistas y muchachos disciplinados. "La primera actuación fue presentarnos frente a la sede de los Patulecos. Ellos se derrotaron. Nosotros seguimos todavía aquí", explica Ubaldo sobre el nombre que surge de la fonética de Rebolo.

La cumbiamba que baila cantando

Lo que distinguió desde el principio a La Revoltosa fue su práctica de cantar mientras bailaban. Iniciaron con "A pilar el arroz" de Irene Martínez y Los Soneros de Gamero, renovando después su repertorio sin perder esencia. El cronista Ernesto McCausland los bautizó como "la cumbiamba que baila cantando", tradición que Ubaldo celebra: "Ahora todo el mundo canta, y eso está bien. Nos gusta que esas tradiciones no se pierdan".

Vestuario con legado histórico

La vestimenta de La Revoltosa rompe con la pollera a cuadritos tradicional. Sus faldas floreadas con arandelas amarillas y verdes sobre fondo rosa fuerte tienen origen español conscientemente preservado. "¿Cómo íbamos a cambiar un vestido español por uno escocés, si a nosotros nos conquistaron los españoles?", cuestiona Ubaldo, enfatizando su visión de grupo folclórico auténtico regional.

Disciplina y reconocimiento

Hoy, La Revoltosa cuenta con unas cincuenta parejas, algunas con más de treinta años en el grupo. "Aquí llegan y lo educamos a nuestra manera", describe Ubaldo su filosofía de formación. "Poco a poco la gente se va contagiando, se enamora del grupo y termina sintiendo que la cumbiamba también es suya. Eso sí, nos gusta la gente disciplinada".

El reconocimiento ha llegado desde múltiples instancias: menciones de la Unesco, del Senado, de alcaldes y gobernadores. Puerto Colombia lo declaró ciudadano especial y Barranquilla le otorgó la medalla Barrancas de San Nicolás, distinción poco común para grupos folclóricos.

Preparativos carnavaleros

En vísperas del Carnaval, la casa de Ubaldo se transforma en taller de ensayo permanente. Recién concluyeron un exitoso Fin de Semana de Tradición, donde "no nos quita el sueño sumar puntos ni quedarnos con un puesto", aclara Ubaldo. "Lo que de verdad importa es que todo lo que han preparado durante meses salga como debe ser y que la gente quede contenta".

Para el sábado de Batalla de Flores, todo está milimétricamente planificado. "Somos puntuales. Nadie quiere quedar mal y todos estamos dispuestos a cumplir", afirma sobre la disciplina que los mantiene adelante en los desfiles.

El relevo generacional

Dennys Mendoza, hija de Ubaldo, asume ahora la dirección de la cumbiamba tras 57 años de experiencia carnavalera. Sus primeros recuerdos son de ensayos infantiles donde bailaba "de tú a tú con los mayores". "Eso vino en la genética. Aprendí mirando, sintiendo, bailando", recuerda sobre un aprendizaje orgánico donde ni su padre daba instrucciones formales.

Preservación en tiempos modernos

Dennys reconoce que todo ha cambiado con los años: la organización, el manejo de gente, vestuarios y telas. "Antes era más fácil conservar lo tradicional, hoy no tanto", observa sobre el impacto de las nuevas tendencias de "proyección". "Nosotros hemos sido muy rígidos en la conservación. Rígidos en el baile, en el vestuario, en los colores y hasta en el comportamiento".

Este trabajo representa puro amor por la fiesta y el arte. "Nos llaman y ahí estamos porque La Revoltosa no descansa", afirma Dennys. "Este es un trabajo de 24 horas, los 365 días del año. Para mantenerse visibles, para seguir vivos en el Carnaval, no se puede parar".

A sus 91 años, Ubaldo Mendoza personifica la resistencia cultural. Mientras La Revoltosa celebra 70 años de existencia, su fundador demuestra que la pasión por el folclor no conoce límites de edad, transmitiendo un legado que ahora continúa en manos de su hija y que promete seguir vibrando en las calles de Barranquilla por muchas carnestolendas más.