Vincenzo Lo Paro: De la frustración a enseñar panadería colombiana con masa madre
Vincenzo Lo Paro: De la frustración a enseñar panadería colombiana

Vincenzo Lo Paro: De la frustración a enseñar panadería colombiana con masa madre

Desde hace cuatro años, Vincenzo Lo Paro ha convertido su pasión por el pan en un proyecto de vida en Semilla Bread, ubicado en la Cra. 17A #119A-88 de Bogotá. Allí no solo vende pan, utensilios de cocina e ingredientes, sino que también dicta talleres de panadería colombiana y pan de masa madre, compartiendo su conocimiento con miles de personas.

Los inicios: Una tradición familiar que despertó su vocación

Su interés por la panadería comenzó a los 14 años, cuando ayudaba a su padre a preparar pizzas los fines de semana. "Mi viejo siempre era el que las preparaba y yo lo ayudaba a amasar y a darles forma. Creo que desde ahí empecé a entretenerme con las masas", recuerda Vincenzo. Años después, descubrió que su padre también había sido hornero en una panadería durante su juventud, un dato que ambos compartieron con sorpresa y risas.

Panadería vs. cocina: La precisión como clave

Para Vincenzo, la panadería y la cocina son disciplinas distintas. "En panadería o pastelería hay que ser muy precisos: controlar los gramajes, la temperatura, la altura y muchas variables que pueden afectar una receta", explica. A diferencia de la cocina, donde se pueden hacer correcciones sobre la marcha, en la panadería cada detalle cuenta, lo que la hace menos permisiva pero igualmente apasionante.

La riqueza de la panadería colombiana: Un libro de "confusiones" exitosas

Tras viajar y comparar, Vincenzo destaca la diversidad única de la panadería colombiana. "En Colombia hay panes de corteza, panes blandos, amasijos, galletas de trigo, de maíz, de sagú. Tenemos una variedad inmensa de usos de almidones y harinas que no hay en otros lugares", afirma. Productos como el pan de bono o el pan de yuca, basados en quesos frescos locales, ejemplifican esta riqueza cultural que, aunque parece un libro lleno de "confusiones", termina combinando a la perfección.

Adaptando el pan de masa madre al paladar colombiano

El pan de masa madre, aunque no es común en Colombia, ha ganado terreno gracias a proyectos como Semilla Bread. Vincenzo reconoce que "los panes de Semilla Bread no son el pan blando, enriquecido con azúcar, huevos y mantequilla, al que está acostumbrado el paladar colombiano". Para superar este desafío, adaptó recetas europeas: "Hacemos un pan de corteza, pero no tan dura, para que no sea difícil de comer; y por dentro lo trabajamos súper húmedo, aterciopelado, blandito, que se pueda comer con dulce o con salado".

A petición de los clientes, también incluye productos más típicos como roscones, mojicones y pan de molde, todos elaborados con masa madre, demostrando su versatilidad y compromiso con la tradición local.

Lecciones de vida: Paciencia y aceptación en la panadería

La panadería ha enseñado a Vincenzo valiosas lecciones. "Este oficio me ha enseñado a no acelerar las cosas cuando no debo hacerlo. A veces solo hay que esperar; si las cosas van a salir bien, van a salir bien", reflexiona. También aprendió a aceptar que no todo está bajo control: "Puede que haga todo bien, pero justo la levadura estaba vencida y el pan salió mal. Al final, es importante aceptar que uno nunca tiene todo 100 % controlado".

De la frustración a la enseñanza: Un camino de superación

Vincenzo comenzó a dar cursos hace seis o siete años, motivado por su propia frustración inicial al hacer pan. "No me salía bien, no crecía, siempre quedaba duro. Mi mamá nunca fue de esas que me decía que el pan estaba rico solo por complacerme", recuerda. Su objetivo era transmitir conocimiento y valorar el trabajo detrás de cada pan: "En el país hay 7.000 u 8.000 panaderías que están despiertas desde las cuatro de la mañana para que todos podamos comer pan caliente".

Su proyecto inició vendiendo pan a vecinos desde un triciclo, luego ofreció cursos virtuales durante la pandemia a más de nueve mil personas desde Colombia hasta Australia, y finalmente abrió el local físico de Semilla Bread tras el confinamiento.

Consejos para principiantes: Paciencia y recursos accesibles

Para quienes quieran iniciarse en la panadería, Vincenzo recomienda paciencia y aprovechar recursos como YouTube. "Por más que parezca complejo, en realidad es una actividad sencilla, pero que requiere un poco de paciencia", asegura. Destaca que es una forma entretenida de aprender y enfrentar retos diarios, y bromea: "Si es por 'hobby', el único problema que van a tener es que si se los comen todos se van a poner panzoncitos".

Su historia es un testimonio de cómo la pasión, la adaptación y la enseñanza pueden transformar una frustración personal en un proyecto que celebra y difunde la rica tradición panadera de Colombia.