Mujeres Kamëntšá preservan su cultura ancestral a través de la danza tradicional
Mujeres Kamëntšá preservan cultura con danzas tradicionales

Mujeres Kamëntšá preservan su cultura ancestral a través de la danza tradicional

En el corazón del municipio de Sibundoy, Putumayo, un grupo extraordinario de mujeres entre los 60 y 75 años de edad mantiene viva la llama cultural del pueblo Kamëntšá mediante el poder transformador de la danza. La agrupación Danzas Vida Or, fundada en 2010 por la visionaria batá Antonia Satiaca, se ha convertido en un bastión de resistencia cultural donde cada movimiento coreográfico representa siglos de sabiduría ancestral.

Vestimenta que narra historias

Las integrantes de esta singular agrupación visten con orgullo los atuendos tradicionales que son verdaderos libros abiertos de su cosmovisión. El tupuyo rojo (blusa) y el tsombiash (cinturón de lana tejido con memorias colectivas) conforman su indumentaria principal, complementada con collares de semillas naturales que simbolizan su conexión sagrada con la tierra. Muchas portan el sheknaj, un bolso tradicional para semillas cuyo uso lamentablemente ha ido desapareciendo con el tiempo.

Documentación para la eternidad

En el marco del Programa de Documentación de Lenguas Nativas del Instituto Caro y Cuervo, un equipo especializado registró audiovisualmente las danzas de ocho integrantes de este grupo. Este invaluable trabajo busca preservar no solo los movimientos, sino también los contextos culturales que los sustentan, para una lengua que actualmente cuenta con aproximadamente 4.773 hablantes según el Portal de Lenguas y Literaturas de Colombia (2023).

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Danzas que enseñan y agradecen

Al ritmo del luarteskam o "bambuco tradicional", las coreografías recrean prácticas ancestrales como la siembra del maíz y las mengay (mingas), donde la comunidad se unía para trabajar colectivamente en las chagras. La danza janshan representa específicamente el acto de agradecimiento a familiares vivos, donde las mujeres depositan frutos de la tierra en un canasto mientras danzan en círculo.

"El baile es un aspecto esencial tanto de la vida cotidiana como de la vida espiritual de nuestro pueblo", explica batá María Florentina Chindoy Satiaca, actual lideresa del grupo. "Se danza durante las mingas, al finalizar la jornada de trabajo y en las celebraciones más importantes".

Festividades y espiritualidad

Las danzas son protagonistas en las principales festividades Kamëntšá como el Bëtsknaté (Día Grande o Carnaval del Perdón) y el Uakjnaité (Día de las Ánimas). Según la leyenda, Betiyeguagua, el Hijo del Árbol, trajo consigo los saberes del baile y el canto tras su regreso del cerro de Patascoy, marcando así el inicio del Carnaval del Perdón.

Como señala el taita Juan Bautista Agreda Chindoy: "El carnaval es algo muy importante para nosotros porque es el día en el cual nos perdonamos. Nos limpiamos espiritualmente y nos sentimos en paz".

Saberes que se comparten

Las reuniones semanales de Danzas Vida Or son mucho más que ensayos coreográficos. Constituyen espacios de integración donde se comparten saberes sobre medicina tradicional, agricultura lunar, tejidos y memoria histórica. Batá María Esperanza Chicunque España explica la importancia del tsombiash para proteger el vientre en la vida diaria y durante el embarazo.

Por su parte, batá Gaudencia Juajibioy comparte conocimientos medicinales profundos:

  • Uso del chonduro tigre con ruda para limpiar el cuerpo internamente
  • Hoja de achira para el cuidado de la matriz
  • Orégano orejón para infecciones urinarias y cólicos
  • Anamu y milagrosas para el cáncer
  • Cebolleta como purgante natural

Resistencia frente a la discriminación

Varias integrantes recuerdan con dolor la discriminación que sufrieron durante su infancia. Batá Eufrasia Agreda Miticanoy relata cómo las profesoras prohibían hablar la lengua Kamëntšá, calificándola de "fea" y comparando sus sonidos "con los de los puercos". A pesar de esto, Eufrasia compone canciones en su lengua materna, basándose en melodías que escucha en la radio.

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"Practicaremos nuestra danza con prudencia y respeto, hasta que la vida nos lo permita", afirma con determinación batá Eufrasia, encapsulando el espíritu de resistencia que anima a todo el grupo.

Un legado que perdura

Danzas Vida Or participa activamente en iniciativas como el proyecto "Janshan para la vida, artes para la paz" del Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, visibilizando la cultura Kamëntšá a nivel nacional. Más que un simple grupo de baile, estas mujeres han creado un espacio colectivo de resistencia cultural donde cada paso de danza es una afirmación de identidad, cada reunión un acto de preservación, y cada enseñanza compartida un puente hacia las futuras generaciones.

En un mundo donde las lenguas y tradiciones indígenas enfrentan amenazas constantes, estas mujeres demuestran que a través del movimiento corporal, la memoria colectiva y la determinación comunitaria, aún es posible mantener viva la esencia de lo que significa ser Kamëntšá.