Cómo elegir el color de cabello según el tono y subtono de la piel para un look favorecedor
Color de cabello: guía según tono y subtono de piel

Cómo elegir el color de cabello según el tono y subtono de la piel para un look favorecedor

Identificar el tono de piel puede ser una herramienta clave para encontrar una gama de colores de cabello que resulte más favorecedora y natural. Muchas personas experimentan con diferentes tonos, mientras que otras evitan cambios por temor a que no funcionen, incluso en cortes. Aunque estas posiciones parecen opuestas, existe una referencia fundamental para tomar decisiones sobre cambios de look: comprender cómo influyen el tono y eltono de la piel en el resultado final.

Esto no implica una regla obligatoria, ya que cada individuo es libre de experimentar con su imagen. Sin embargo, conocer estas características puede proporcionar una idea más clara de qué tonos podrían realzar mejor los rasgos faciales. Para aquellos que aún no tienen clara esta información, una pequeña guía puede facilitar el reconocimiento del tono y subtono de la piel.

La importancia del tono y subtono en la elección del color

Según Alejandro Salazar, asesor de imagen y estilista, elegir el color de cabello adecuado depende no solo del tono de la piel, sino también de su subtono. Cuando ambos aspectos se consideran, el resultado tiende a verse más natural, equilibrado y favorecedor. Por ejemplo, en pieles claras con subtono frío o rosado, los rubios fríos—como ceniza, perla o platinado—y los castaños fríos, como el moca claro, suelen ser las mejores opciones, mientras que se aconseja evitar los tonos cálidos.

En contraste, las pieles muy claras con subtono cálido se ven realzadas con rubios miel o dorados suaves, así como con castaños claros en tonos dorados, avellana o cobre. Para las pieles claras con subtono neutro, hay mayor versatilidad, ya que funcionan bien rubios beige, castaños claros o chocolates. En el caso de las pieles más oscuras o trigueñas, los tonos de cabello pueden aportar luz y profundidad al rostro: los castaños cálidos, como el castaño miel, ofrecen un brillo dorado suave que ilumina la piel, mientras que los rojizos y cobrizos añaden calidez, fuerza y personalidad.

Factores adicionales a considerar

No todos los colores funcionan igual en todas las pieles. Un ejemplo claro es que un tono que luce bien en una celebridad no necesariamente será adecuado para todas las personas. Carmen Lanchares, periodista de la revista Vogue, menciona en su artículo el caso de Anya Taylor-Joy, a quien le favorecen tanto el pelirrojo que lució en Gambito de dama como el rubio platino con el que ha aparecido en distintos premios a nivel mundial.

Más allá de elegir un tono según la piel, los especialistas señalan que el trabajo del color también depende de cómo se matiza y se integra con la base natural del cabello. Fran Galán, estilista y colorista de The Beauty Concept Hair, explica que muchas veces la clave está en no alejarse demasiado del color original y en aportar luz con variaciones sutiles, como avellana, caramelo o moka. En lugar de cambiar todo el tono, también se puede recurrir a iluminar zonas concretas del rostro—como el flequillo o los contornos—mediante la técnica de las mechas.

Además, aclaran que el resultado puede variar con factores como la temporada. El tono de la piel cambia en vacaciones si alguien, por ejemplo, decide broncearse. Es por eso que teniendo el mismo color de cabello puede verse distinto a lo largo del año. En esos casos, los colores cálidos—como el miel—suelen aportar luminosidad cuando la piel está más dorada, mientras que en tonos de piel más oscuros funcionan bien las bases "profundas", como marrones oscuros o negros, que pueden trabajarse con degradados o visos para añadir dimensión.

En resumen, entender el tono y subtono de la piel es esencial para tomar decisiones informadas sobre el color de cabello, permitiendo experimentar con confianza y lograr un look que resalte la belleza natural de cada persona.