Martha Ortiz presenta balance de gestión y lanza fondo perpetuo para el MAMBO
Martha Ortiz Gómez, directora del Museo de Arte Moderno de Bogotá (MAMBO) desde 2024, ha concedido una entrevista exclusiva donde realiza un balance detallado de su gestión al frente de la institución y anuncia el lanzamiento de una estrategia financiera crucial para el futuro del museo.
Un fondo perpetuo para la sostenibilidad cultural
La noticia más destacada de su gestión es el lanzamiento programado para el 10 de marzo del fondo 'MAMBO para siempre', una iniciativa de endowment o fondo perpetuo diseñado específicamente para garantizar la sostenibilidad financiera a largo plazo del museo. Esta decisión surge tras un análisis profundo de la situación de los museos en Colombia, donde se han cerrado 48 instituciones culturales en los últimos cuatro años.
"El objetivo para mí es que el MAMBO sea una institución sólida, relevante y sostenible", afirma Ortiz, quien llegó al museo hace dos años para suceder a Claudia Hakim, proveniente de una destacada trayectoria en el Grupo El Colombiano de Medellín.
Transformación estructural y financiera
Durante su gestión, Ortiz ha enfrentado desafíos estructurales heredados que incluyen aspectos legales, financieros y administrativos. En el ámbito financiero, ha implementado un ejercicio de modernización y transparencia que permite analizar el museo desde perspectivas gerenciales para tomar decisiones estratégicas.
En el aspecto legal, resolvió una demanda de ocho años de antigüedad que mantenía al museo embargado durante once meses, y espera resolver otra demanda pendiente durante el presente año. "Esa demanda le implicó al museo estar embargado prácticamente por 11 meses y convivimos y cumplimos con el público con esta realidad", explica la directora.
Reorganización del equipo humano
Uno de los logros organizacionales más significativos ha sido la formalización del equipo de trabajo. Al llegar al MAMBO en 2024, Ortiz encontró una estructura compuesta por tres tipos de perfiles: temporales, empleados y contratistas, con un número muy reducido de empleados formales.
"Hoy por hoy yo te puedo decir que de las 30 personas que colaboramos en el museo, si te saco los guardasalas, somos 17 y solo tengo, en este momento, a un contratista", revela Ortiz, destacando que actualmente la mayoría de los profesionales trabajan bajo contrato de empleados gracias a un proceso de formalización realizado con la junta directiva.
Cambios en la programación expositiva
La directora ha implementado cambios significativos en la programación del museo. Tradicionalmente, el MAMBO realizaba tres ciclos expositivos anuales -con artistas locales, latinoamericanos e internacionales- que requerían el cierre del museo durante un mes entre cada ciclo, representando una pérdida del 25% de los ingresos propios anuales.
Las nuevas decisiones incluyen:
- Dedicar uno de los tres momentos expositivos a la colección permanente, respondiendo a la demanda constante del público
- Traslapar las aperturas de exposiciones para evitar cierres temporales
- Reducir a dos ciclos expositivos anuales, alineándose con las tendencias nacionales
Primer ciclo expositivo y renovación educativa
El museo acaba de inaugurar su primer ciclo con una exposición de Ana María Rueda, una antología de más de 40 años de obra que aborda temas difíciles de la violencia colombiana con un enfoque poético. "No es dejar los temas difíciles de lado, sino hablarlos desde un lugar que nos une", comenta Ortiz sobre la muestra.
En el ámbito educativo, se está renovando la sala educativa para que esté disponible permanentemente, no solo para niños sino para visitantes de todas las edades. "La gente es muy dulce con los niños, pero no es tan simpática con los mayores", observa la directora, enfatizando la importancia de la accesibilidad cultural.
Alianzas estratégicas y realidad financiera
El MAMBO ha establecido alianzas significativas, incluyendo una colaboración con la Librería Prólogo para la tienda del museo, el lanzamiento de una línea propia con más de 30 productos, y la incorporación de más de 30 nuevos proveedores presentados con enfoque narrativo.
Sin embargo, Ortiz revela una realidad financiera preocupante: mientras en 2011 el Ministerio de Cultura entregaba 2.000 millones de pesos al MAMBO, este año la asignación es de solo 250 millones de pesos. "Ahí es cuando yo invito a las personas a que abracen el museo y entiendan los significados que las coyunturas implican para hacer sostenibles las instituciones", afirma.
Compromiso con el futuro cultural
La directora ha cancelado dos deudas con bancos y otra con un proveedor heredadas de gestiones anteriores, demostrando su compromiso con la estabilidad financiera. Reconoce el legado de sus predecesoras, Gloria Zea y Claudia Hakim, y expresa su convicción sobre el potencial del museo.
"Yo no podría haber aceptado el museo si no sintiera que está lleno de oportunidades y que este país lo necesita y se lo merece", concluye Ortiz, confiando en que las condiciones están dadas para resolver definitivamente los problemas estructurales y hacer realidad la visión de un museo para siempre.
