En los años 80, tres jóvenes chilenos, en medio de una feroz dictadura, se atrevieron a crear canciones que combinaban humor y reverencia, con letras de denuncia y protesta. Aunque la dictadura de Pinochet tardó en comprender el mensaje de sus canciones, una vez lo hizo, implementó un sistema de censura para silenciar a Los Prisioneros. Sin embargo, ya era tarde: las emisoras y tiendas de discos no difundían su música, pero el boca a boca, o más bien de cassette a cassette, logró que 'La voz de los ochenta' llegara clandestinamente a su público.
Curiosamente, incluso tras la llegada de la democracia, la censura ha perseguido a algunos integrantes de la banda, como Claudio Narea, su guitarrista, quien continúa girando por América Latina interpretando los temas de Los Prisioneros junto con sus canciones solistas. Hace más de 15 años, cuando decidió publicar una biografía de la banda, la editorial le censuró varios capítulos. Ahora, ha relanzado el libro de manera independiente en Chile y en Colombia con Mediapluma Editores, incluyendo los capítulos censurados y nuevos escritos recientes.
Los Prisioneros: Biografía de una amistad
Se trata de 'Los Prisioneros: Biografía de una amistad', uno de los libros más buscados en la Feria Internacional del Libro de Bogotá (FILBo) por los amantes de la historia musical. El libro ofrece una versión polémica sobre por qué esta histórica banda del rock en español no volvió a reunirse.
El origen del libro
Claudio Narea explicó que el libro surgió de una amistad con una periodista, pero finalmente él mismo lo escribió. Inicialmente tenía unas 30 páginas, y un colombiano que vivió en Chile lo animó a continuar. Se publicó en 2009 con la editorial Norma bajo el nombre 'Mi vida como prisionero', pero no fue el libro que esperaba debido a la censura editorial. "Ellos consideraron que ciertas partes no debían ir en el libro", afirmó Narea. Tras firmar el contrato, poco pudo hacer, pero se negó a dar entrevistas para evitar preguntas sobre los temas censurados.
Tres años después, la editorial cerró y le devolvieron los derechos. Narea pudo recuperar el texto, añadir lo eliminado y publicarlo en 2014 con el nuevo título. Esta edición incluye nuevos capítulos y cuenta la historia completa de la amistad con Los Prisioneros, el auge y declive de la banda.
¿Por qué contar esta historia?
Narea busca responder a la pregunta recurrente: "¿Por qué se acabaron Los Prisioneros?" Quiere dar su versión de los hechos, explicando por qué decidió irse en 1990, el reencuentro 13 años después y su posterior expulsión. "Al final, fue lo mejor que me ocurrió. Hoy puedo tocar, preparar canciones nuevas, publicar un libro y ser un papá feliz", comentó.
La censura persiste
Cuando preparó la nueva edición, varias editoriales importantes mostraron interés, pero nuevamente surgieron objeciones sobre los capítulos considerados polémicos. Narea señala que existen tres libros previos sobre la banda, pero ninguno cuenta la historia real. "Existe una versión instalada en la memoria colectiva de que Los Prisioneros se separaron por un lío de faldas, pero yo muestro la verdadera razón, que muchos quieren ocultar", afirmó.
El libro contiene información sensible para quienes desean conocer la verdad, no la historia oficial repetida por décadas. En Chile, algunos periodistas hablan mal del libro y no lo recomiendan, pues no quieren que se rompa la estatua creada en torno a uno de los integrantes.
Polémica y aceptación
Narea reconoce que dar su versión es complicado, pero no le teme. "Ya te vas acostumbrando. La vida me va mostrando el camino, y poco a poco, la gente se interesa en esta historia", dijo. La última edición ha generado polémica en Chile: cuando salió, todos querían entrevistarlo, pero nadie había leído el libro. "El libro se sostiene solo", afirmó.
Además de los libros, se han producido dos series sobre la banda, hechas sin consultar a los integrantes, que inventaron peleas y situaciones absurdas, pero que gustaron al público. Lo positivo es que atrajeron a jóvenes que ahora escuchan a Los Prisioneros.
El legado musical
Narea se siente agradecido de que su música siga cautivando a nuevas generaciones, lo que le permite tocar continuamente en Chile y América Latina. Pronto estará de vuelta en Colombia para interpretar tanto los temas de Los Prisioneros como sus canciones solistas. "Esto es un verdadero regalo de la vida", expresó.
Su música como solista no es muy distinta a la de Los Prisioneros: mantiene temáticas sociales y atrae a un público joven. "Es similar a lo que ocurría con Los Prisioneros, la fuerza del boca a boca, la música que encuentra quien busca lo distinto. Siempre trabajando fuera del sistema", concluyó.
Finalmente, Narea recordó una anécdota: hace diez años, alguien se le acercó en un restaurante y le dijo: "Siento tristeza por usted. Ustedes nunca fueron a un concierto de Los Prisioneros". Y tenía razón: la gente solo ve lo que hay en el escenario, pero desconoce las luchas internas, las derrotas y los problemas de hacer música protesta en medio de una dictadura.



