La transformación digital está redefiniendo el papel de la educación superior, y las universidades públicas no son ajenas a ese cambio. Así lo planteó Luquegi Gil Neira, vicerrector general de la Universidad de Antioquia, durante su paso por Blu 4.0 de BLU Radio, donde identificó tres grandes retos que deben enfrentar las instituciones en la era de la inteligencia artificial.
Calidad académica en la era digital
El primero tiene que ver con mantener la calidad académica en medio de la transformación digital. Para el directivo, incorporar virtualidad, inteligencia artificial y nuevas tecnologías no puede traducirse en una disminución del nivel educativo. “La transformación digital debe fortalecer la calidad, no ponerla en riesgo”, afirmó. En ese sentido, insistió en que modelos como la virtualidad requieren diseño pedagógico, formación docente y estándares claros para garantizar su efectividad.
Sostenibilidad financiera mediante tecnología
El segundo reto es lograr sostenibilidad financiera a través de la tecnología. En un contexto de restricciones presupuestales, las universidades públicas están llamadas a ser más eficientes. “La tecnología permite optimizar procesos, mejorar la gestión y ampliar cobertura sin que eso implique un aumento proporcional en los costos”, explicó, al destacar que la inversión tecnológica es una decisión estratégica de largo plazo.
Formación de talento para la economía digital
El tercer desafío está en formar talento para la economía digital sin perder el enfoque integral de la educación. Según el vicerrector, no basta con enseñar habilidades tecnológicas. “Necesitamos profesionales con competencias digitales, pero también con pensamiento crítico y compromiso social”, señaló, subrayando el papel de las universidades públicas en la construcción de país.
Impacto de la inteligencia artificial en la educación
Durante la entrevista, también se refirió al impacto de la inteligencia artificial en la educación. Para él, su implementación es inevitable, pero debe hacerse con criterio. “No se trata de reemplazar al profesor, sino de potenciar sus capacidades”, dijo. La conversación dejó un mensaje claro: en la era de la inteligencia artificial, las universidades deben transformarse, pero sin perder su esencia. El reto no es solo adaptarse al cambio, sino hacerlo bien.



