Patrimonio Mundial de la Unesco afectado por ataques militares
El emblemático Palacio de Golestán, ubicado en el corazón de Teherán y reconocido como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 2013, ha sido parcialmente dañado tras los bombardeos conjuntos realizados por Estados Unidos e Israel durante la noche del domingo, según confirmaron este lunes diversos medios de comunicación iraníes.
Daños documentados en la estructura histórica
La agencia de prensa Isna reportó específicamente que "el palacio de Golestán resultó parcialmente dañado" como consecuencia del ataque israelo-estadounidense en el sur de Teherán. Por su parte, la agencia Mehr también informó sobre el incidente, detallando que las ondas expansivas provocaron afectaciones en:
- Puertas y ventanas históricas
- Espejos decorativos
- Vidrieras artísticas
- Molduras arquitectónicas
- Rosetones y cornisas del techo
- Mosaicos tradicionales persas
Varias imágenes publicadas por Pad Dolat, el consejo de información iraní, muestran claramente estos daños en diferentes áreas del complejo palaciego.
Respuesta oficial y protección del patrimonio
El ministro de Patrimonio Cultural, Turismo y Artesanías de Irán, Seyed Reza Salehi Amiri, visitó personalmente el lugar en horas de la mañana para constatar los daños. Según la agencia de noticias Wana, el gobierno iraní prepara un reporte oficial del incidente que será entregado a la Unesco, considerando que este ataque constituye una violación del derecho internacional por afectar un sitio protegido.
Afortunadamente, el ministro confirmó que los artefactos históricos que se conservaban dentro del palacio habían sido trasladados previamente a un lugar seguro, tras la guerra de los 12 días y los incidentes de enero de este año. Por lo tanto, ninguna de estas piezas valiosas resultó afectada durante los recientes ataques.
Importancia histórica y cultural del Palacio de Golestán
Este complejo arquitectónico representa uno de los edificios más antiguos de Teherán, con sus primeras construcciones datando del siglo XVI. Entre 1724 y 1925, durante la dinastía Kajar, funcionó como residencia real y posteriormente fue escenario de ceremonias importantes, incluyendo la coronación del sha.
Su nombramiento como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2013 incluyó no solo el palacio amurallado, sino también:
- Los extensos jardines con estanques
- Diversos edificios complementarios
- Elementos decorativos y arquitectónicos únicos
Según la propia Unesco, este complejo "encarna la exitosa integración de la artesanía y la arquitectura persas anteriores con influencias occidentales", representando un testimonio excepcional de la evolución cultural de la región.
Los daños reportados en este sitio de valor universal excepcional han generado preocupación internacional sobre la protección del patrimonio cultural en contextos de conflicto armado, especialmente cuando se trata de sitios reconocidos y protegidos por organismos internacionales como la Unesco.
