Durante la noche del 24 de abril, tres urnas funerarias prehispánicas regresaron a Colombia desde Venezuela, según informó el Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH). Estas piezas se suman a las más de mil recuperadas en los últimos años.
Detalles de la repatriación
Las urnas estaban en posesión de la embajada colombiana en Caracas desde el 8 de septiembre de 2025. Fueron entregadas voluntariamente por Luis Lemoine, presidente de la Fundación Arqueológica del Caribe (ARCA), con sede en la capital venezolana. Lemoine solicitó el debido concepto de definición de pertenencia de las urnas al patrimonio arqueológico colombiano para iniciar el proceso de repatriación.
Dos de las urnas pertenecen a la cultura Tayrona y una a la Talamameque. El retorno se realizó en un vuelo de apoyo de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, durante la visita del presidente Petro a Venezuela en el marco de la III Comisión de Vecindad Colombia-Venezuela.
Significado cultural
Según el ICANH, estas urnas funerarias antropomorfas eran utilizadas por sociedades prehispánicas para depositar los cuerpos de sus muertos en entierros secundarios. En este proceso, los vivos interactuaban con los cuerpos en dos momentos: primero, cuando el cuerpo era inhumado en una tumba temporal para su descomposición parcial o total; y segundo, cuando era exhumado y trasladado a su tumba definitiva.
Las urnas son consideradas parte del patrimonio arqueológico colombiano de la región Caribe, representando las actitudes de los vivos hacia los muertos y la experiencia sociocultural de la muerte en grupos humanos del pasado.
Próximos pasos
Las piezas serán trasladadas a una de las reservas arqueológicas del ICANH, donde se realizará un peritaje presencial para su ingreso al sistema de patrimonio.



