Atleta keniano Albert Korir enfrenta suspensión de cinco años por dopaje
El corredor de fondo keniano Albert Korir, quien alcanzó la gloria al ganar el prestigioso maratón de Nueva York en 2021, ha sido suspendido por un período de cinco años tras admitir haberse dopado con una forma sintética de eritropoyetina (EPO). La Unidad de Integridad del Atletismo (AIU) confirmó este lunes la sanción que mantendrá al atleta fuera de las competencias hasta el 7 de enero de 2031.
Detalles de la violación antidopaje
Korir, de 32 años, dio positivo por EPO sintética en controles fuera de competición realizados en su país natal, Kenia, durante octubre de 2025. La sustancia detectada estimula artificialmente la producción de glóbulos rojos, mejorando la capacidad de transporte de oxígeno en la sangre y proporcionando una ventaja competitiva ilegal en deportes de resistencia como el maratón.
La AIU destacó que al atleta se le concedió una reducción de un año respecto a la suspensión inicial de seis años, "en base a una admisión temprana y la aceptación de la sanción". Su período de suspensión comenzó oficialmente el 8 de enero de 2026, fecha en que fue suspendido provisionalmente.
Trayectoria deportiva y logros
Albert Korir alcanzó el punto más alto de su carrera al ganar el maratón de Nueva York en 2021, completando la distancia de 42.195 kilómetros en un tiempo de 2 horas, 8 minutos y 22 segundos. Posteriormente, en 2023, logró su mejor marca personal al terminar tercero en la misma competencia con un tiempo de 2:06:57, demostrando su capacidad como uno de los fondistas más destacados del circuito internacional.
Contexto del dopaje en Kenia
La sanción a Korir se produce casi seis meses después de que su compatriota Ruth Chepngetich, actual plusmarquista mundial de maratón, fuera suspendida por tres años tras admitir el uso de hidroclorotiazida (HCTZ), un diurético prohibido utilizado como agente enmascarante.
Más de 140 corredores kenianos, principalmente especialistas en pruebas de fondo, han sido sancionados por infracciones de dopaje desde los escándalos que envolvieron al país alrededor de los Juegos Olímpicos de Río 2016. Estos incidentes llevaron a que Kenia fuera declarada "no conforme" por la Agencia Mundial Antidopaje (AMA).
El atletismo representa una vía de escape de la pobreza para muchos jóvenes en Kenia, lo que genera una presión extraordinaria sobre los deportistas para obtener resultados. Esta situación, combinada con la falta de infraestructura adecuada para el control antidopaje en el país, ha creado un entorno propicio para que algunos atletas recurran a sustancias prohibidas.
Sanciones recientes en el atletismo keniano
En junio de 2024, Kenia impuso su primera sanción de por vida a la maratoniana Beatrice Toroitich y una suspensión de seis años al plusmarquista de 10 kilómetros Rhonex Kipruto, evidenciando los esfuerzos por combatir el dopaje en el país africano que domina históricamente las pruebas de fondo a nivel mundial.
A pesar de los esfuerzos por limpiar su imagen deportiva, Kenia continúa enfrentando desafíos significativos en la lucha contra el dopaje, con casos que involucran tanto a atletas emergentes como a figuras consagradas del atletismo internacional.



