El estadounidense Quinn Simmons (Lidl Trek) se mostró emocionado tras imponerse en la cuarta etapa del Tour de Auvernia-Ródano-Alpes, logrando el primer triunfo al esprint de su carrera, una victoria por velocidad que calificó como inédita.
Una victoria especial después de un año
“Después del Tour de Francia, ésta es la carrera por etapas más importante del año. Venir aquí y ganar una etapa es algo realmente especial, sobre todo porque hacía un año que no alzaba los brazos en señal de victoria”, señaló Simmons en la línea de meta.
El camino hacia el triunfo
El campeón nacional de Estados Unidos, nacido en Durango hace 25 años, llegó a la prueba que sirve como ensayo para el Tour de Francia con la idea de ganar una etapa, pero los planes iniciales se vieron retrasados por la contrarreloj por equipos. Un día después, cumplió su sueño.
“Estamos viviendo las seis semanas más importantes de la temporada, así que tener la confirmación de que estoy en plena forma es muy tranquilizador. Hace dos días ya pensaba que podía ganar la etapa, pero teníamos que reservar fuerzas para la contrarreloj por equipos. Hoy quería rematar la faena”, comentó.
Una fuga exitosa por pocos segundos
La victoria de Simmons llegó desde la fuga del día, que prosperó por apenas 4 segundos, ya que el pelotón estuvo a punto de alcanzar a los 10 protagonistas de la escapada. “Me preocupó un poco que solo nos dieran dos minutos de ventaja. Esperaba algo más, pero al final me salió bien. La escapada tuvo que rodar a toda velocidad de principio a fin, sin poder bajar el ritmo ni jugar al gato y al ratón”, explicó.
“¡En realidad, nunca había ganado una carrera de velocidad en toda mi carrera!”, concluyó el ciclista estadounidense, visiblemente satisfecho con su actuación.



