Hoy, en medio de las dificultades que atraviesa el país, me encuentro contento y sé bien lo que siento: orgullo. Afortunadamente, no he tenido que experimentar de cerca la detonación de una bomba criminal; imagino que debe ser el infierno. He sentido las explosiones de cumpleaños y salto casi como si fueran los petardos de la narcoviolencia. Duele lo que enfrentan los compatriotas del Valle, Cauca, Nariño y el Catatumbo, a quienes hay que acompañar, visitar, atender y defender, señor Presidente.
Imágenes que valen más que mil palabras
Como una imagen vale más que mil petardos, hoy quiero hablar de oro, no del ilegal, sino del conquistado con pundonor por nuestros deportistas y valerosos compatriotas que nos enorgullecen. Por ejemplo, es un poema épico la foto publicada el jueves en primera página de este diario, donde aparece, con paso de vencedores, el soldado profesional Perea cargando un cilindro de gas no solo sobre sus hombros, sino cargado de explosivos por los grupos criminales, y que nuestro Ejército desactivó. Gracias.
Esa imagen merece que suene el himno, pero sin alocución. Y antenoche desactivaron otros dos cilindros en la vía Panamericana. Eriza la piel ver a esos hombres antiexplosivos jugarse la vida con frialdad y valor, al sacar esas cargas de muerte de entre las alcantarillas para salvar vidas. Qué orgullo. En mi caso, me recuerdan que pude ser soldado de la patria, pero no se pudo porque tenía el cerebro plano. ¿O era el pie? A esos héroes verdes que nos devuelven la esperanza yo les daría medalla de oro al mérito y al valor.
Deportistas que hacen patria
Otros que hacen patria son nuestros deportistas. Abril, triunfos mil. La golfista colombiana María José Marín, de 19 años, marcó la historia al coronarse campeona del torneo Amateur Femenino nada menos que en Augusta, donde jugar asusta. Triunfar allí es como hacerlo en ciclismo en el Tour de Francia.
Para tiro estamos listos. Tiros de gracia, rastreros, etc. Pero hay tiros de gloria como los de la arquera colombiana Sara López, quien se coronó campeona de tiro al arco en la Copa Mundo celebrada en México. Donde ella pone el ojo pone la flecha. Su triunfo fue a pulso firme. Le ganó a la tiradora de Estonia Lisell Jaatma por un punto. De 15 tiros, 14 fueron de diez, solo uno de nueve.
El 12 de abril el gimnasta cucuteño Ángel Barajas conquistó la medalla de oro, es la segunda, en barras paralelas de la Copa Mundo disputada en Croacia.
Y el miércoles pasado el pesista de Istmina, Chocó, para más orgullo, Yeison López consiguió triple récord mundial y medalla de oro en el Panamericano de Panamá y rompió sus marcas. Hay más oros, que no caben aquí. Es hasta peligroso, con esta inseguridad, con tanto oro se roban esta columna.
Figuras que inspiran
Sin olvidar a Nairo Quintana, quien se coronó por tercera vez en su vida como campeón de la Vuelta a Asturias. Es decir, un nacido en Cómbita, Boyacá, llegó a ser el Príncipe de Asturias. El ciclista boyacense ha hecho mucho por Colombia y merece la papa de oro.
Y el guajiro Luis Díaz es figura en Bayern Múnich y en el mundo: 26 goles en 46 partidos este año. Es otro ejemplo de coraje, superación y sencillez. Será uno de los más buscados en el álbum Panini. Y en el fútbol. Gracias, deportistas, ustedes hacen patria, más que muchos que sacan pecho y pa ni ni: ni pa’ una cosa ni pa’ otra. En cambio hunden más al país.
Una nación que resiste
Lo que se demuestra aquí es que en nuestra juventud hay minas de oro, muchas veces sin respaldo, que le dan esplendor a Colombia, donde, sí, hay violentos y corruptos, pero hay una nación grande que resiste, con sus Fuerzas Armadas, cortes, empresarios y gente dura que no se queda en el hoyo uno; que, como si fuera por la medalla dorada, es capaz, con el peso de las responsabilidades, de pedalear sin pausa hasta alcanzar la meta.
A esa Colombia no la doblegarán los violentos, ni nadie, si sabemos escoger el equipo que guíe al país por una pista diferente.



