La posible convocatoria de Sebastián Villa al Mundial de 2026, luego de que fuera incluido en el prelistado de 55 jugadores por parte de la Selección Colombia, desató una fuerte reacción por parte de la Defensoría del Pueblo.
Por medio de una carta abierta firmada por Iris Marín para la Federación Colombiana de Fútbol, la funcionaria pidió reflexionar sobre el mensaje que se transmite frente a la violencia contra las mujeres, considerando el historial de Villa ante la justicia por este tipo de situaciones.
¿Por qué la defensora del Pueblo cuestionó la convocatoria de Sebastián Villa?
En la carta abierta, la defensora afirmó que la discusión alrededor de Sebastián Villa “no es solamente deportiva”. El documento recuerda que el jugador “fue condenado judicialmente por hechos de violencia basada en género” y que además enfrentó una acusación por abuso sexual.
La camiseta de Colombia no puede ser un escudo contra la justicia.
El texto también insiste en que quienes integran la Selección Colombia se convierten en referentes para niños, niñas y jóvenes. Por esa razón, señala que las decisiones sobre los futbolistas convocados transmiten mensajes sociales y culturales.
La defensora también subrayó que la violencia contra las mujeres “no es un asunto privado ni secundario”, sino una realidad que afecta diariamente a miles de mujeres en Colombia. De acuerdo con el texto, minimizar este tipo de hechos dentro del deporte termina enviando un mensaje negativo a las víctimas y afecta la idea de respeto y juego limpio que históricamente se ha asociado al fútbol.
Colombia ya demostró en el pasado que podía enviar un mensaje distinto. Hoy tiene nuevamente la oportunidad de preguntarse qué valores quiere defender cuando elige quiénes portan su camiseta más importante.



