La FIFA anunció un cambio significativo en el mercado de los artículos coleccionables vinculados a sus torneos. A partir de 2031, Fanatics Collectibles, mediante su marca Topps, será la licenciataria oficial para la producción de álbumes, figuritas y cartas coleccionables de la Copa Mundial y otras competencias organizadas por la entidad.
Una nueva era para los coleccionables futbolísticos
La decisión marca una nueva etapa para uno de los productos más tradicionales entre los aficionados al fútbol. Bajo este esquema, el Mundial de 2030 será la última edición dentro del ciclo actual de álbumes oficiales antes de que Topps asuma la licencia de manera exclusiva. El acuerdo contempla tanto productos físicos como digitales, con el objetivo de ampliar la experiencia de los hinchas y fortalecer la conexión con selecciones, jugadores y torneos.
Según explicó la FIFA, la alianza busca impulsar la innovación en el sector de los coleccionables y abrir nuevas fuentes de ingresos para el desarrollo del fútbol a nivel global. El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, destacó que Fanatics ha desarrollado nuevas formas de acercar a los aficionados a sus equipos y deportistas favoritos. Además, señaló que la cartera global de torneos de la entidad permitirá expandir este tipo de experiencias en distintos mercados.
Innovaciones como "Debut Patch"
Entre las novedades previstas aparece el formato conocido como “Debut Patch”, una modalidad que ya ha sido utilizada en otras ligas deportivas. Este sistema consiste en incorporar en cartas coleccionables parches usados por jugadores durante su debut en un Mundial, los cuales posteriormente son retirados, autenticados e incluidos en piezas firmadas. De acuerdo con la información entregada por la FIFA, algunas de estas innovaciones podrían empezar a implementarse desde la Copa Mundial de 2026, antes de la entrada formal del nuevo contrato en 2031.
Fanatics también informó que parte de su estrategia apunta a crecer fuera del mercado estadounidense, donde actualmente concentra la mayor parte de su negocio de coleccionables. La licencia mundialista representa, en ese sentido, una apuesta clave para su expansión internacional. Este movimiento supone un cambio histórico en la tradición de los álbumes del Mundial, que durante décadas estuvieron asociados a la marca Panini.



