El Pisa, equipo donde milita el colombiano Juan Guillermo Cuadrado, ha consumado su descenso a la Serie B de Italia tras caer por 2-1 ante el Lecce en la fecha 35 del campeonato. Con este resultado, el conjunto toscano se queda con 18 puntos y, a falta de tres jornadas para el cierre, ya no tiene posibilidades matemáticas de alcanzar la salvación.
Una derrota que selló el destino
El partido disputado en el Estadio Arena Garibaldi era una final para el Pisa, que necesitaba imperiosamente los tres puntos para mantener vivas sus esperanzas de permanencia. Sin embargo, el Lecce, rival directo en la lucha por no descender, fue superior y se llevó la victoria. El gol del triunfo visitante llegó en el segundo tiempo, dejando sin reacción al equipo local y confirmando el descenso matemático.
La temporada de Cuadrado: lesiones y poca continuidad
Juan Guillermo Cuadrado, de 37 años, vivió una campaña para el olvido en el Pisa. El antioqueño disputó un total de 19 partidos: 17 en la Serie A y 2 en la Coppa Italia. De esos encuentros, solo fue titular en tres oportunidades y entró como suplente en los restantes, acumulando apenas 532 minutos de juego. En ese tiempo, logró marcar un gol y no registró asistencias.
Las lesiones fueron una constante para Cuadrado, quien se perdió alrededor de 15 compromisos por diversos problemas físicos. Esto impidió que tuviera la regularidad necesaria para ser determinante en el equipo, en una de las temporadas más discretas de su extensa carrera en Europa, que ya supera los 15 años.
¿Cuál será el futuro de Cuadrado?
El contrato de Cuadrado con el Pisa finaliza en junio de este año, por lo que su futuro es incierto. El jugador había rechazado ofertas del fútbol árabe y de regresar a Colombia para mantenerse en una de las cinco grandes ligas europeas con la esperanza de ser convocado a la Selección Colombia para el Mundial. Sin embargo, el técnico Néstor Lorenzo no lo ha tenido en cuenta desde antes de la Copa América 2024, y todo apunta a que no habrá un nuevo llamado.
Ahora, Cuadrado deberá decidir si continúa su carrera en la Serie B italiana o busca nuevos horizontes, ya sea en otra liga o regresando al fútbol colombiano. Lo cierto es que su paso por el Pisa no dejó el impacto esperado, y el descenso empaña aún más una temporada complicada para el experimentado volante.



