El Junior de Barranquilla logró una emocionante clasificación a las semifinales de la Liga BetPlay 2026-I tras empatar 2-2 con el Once Caldas en el estadio Romelio Martínez. El equipo de Alfredo Arias enfrentará a Santa Fe en la siguiente ronda, gracias a una actuación heroica del portero Mauro Silveira, quien detuvo un penalti clave a Dayro Moreno en el tiempo añadido.
Un primer tiempo de emociones
El partido comenzó con intensidad. A los 15 minutos, Luis Felipe Gómez sorprendió a todos con un golazo desde larga distancia, silenciando al público local y poniendo al Once Caldas al frente. Sin embargo, la alegría duró poco para los visitantes, ya que el defensa Lucas Monzón igualó el marcador con una jugada de gran calidad: controló el balón con el pecho en el área y remató sin dejarlo caer, demostrando su clase.
Junior toma ventaja
En la segunda mitad, el Junior mostró su poder ofensivo. Al minuto 66, una combinación de errores defensivos del Once Caldas y una genialidad de Guillermo Paiva permitió que Cristian Barrios anotara el segundo gol para los locales. Paiva, incomodado por un rival, logró tocar el balón de taco para habilitar a Barrios, quien no perdonó al arquero Joan Felipe Parra.
Once Caldas lucha hasta el final
El equipo de Hernán Darío Herrera nunca se rindió. En el minuto 85, Gómez volvió a aparecer con un remate que se desvió en Monzón, descolocando a Silveira y estableciendo el 2-2. El partido se volvió frenético, con el Once Caldas buscando el gol que les diera la clasificación directa.
El drama del penalti
En el minuto 90+11, el árbitro señaló un penalti a favor del Once Caldas tras una falta de Monzón sobre Dayro Moreno. El experimentado delantero, conocido por su efectividad desde los once metros, tomó el balón con la responsabilidad de llevar la serie a los penaltis. Sin embargo, Silveira adivinó la dirección y detuvo el disparo, desatando la euforia en las gradas del Romelio Martínez. El Junior selló así su pase a semifinales, donde se medirá al Santa Fe.
El partido dejó claro que el corazón y la resistencia del campeón colombiano fueron determinantes para superar a un Once Caldas que luchó hasta el último instante. La figura indiscutible fue Mauro Silveira, cuyo atajada salvadora mantiene vivo el sueño del título para el Junior.



