Noruega desafía a la Fifa y a Trump: pide abolir el Premio de la Paz
Noruega desafía a la Fifa y a Trump: pide abolir el Premio de la Paz

La Federación de Fútbol de Noruega (NFF) elevó el tono de su postura frente a la polémica generada por el Premio de la Paz impulsado por la Fifa, al anunciar que respaldará formalmente una denuncia por considerar que se vulneraron los principios de neutralidad política del organismo. El foco del debate está en la decisión de otorgar este reconocimiento al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lo que ha generado cuestionamientos dentro del entorno del fútbol internacional.

Antecedentes de la controversia

La federación noruega ya había dejado entrever su incomodidad meses atrás, cuando se comprometió a estudiar la queja presentada por la ONG FairSquare contra el presidente de la Fifa, Gianni Infantino. Tras ese análisis, la NFF decidió no solo acompañar la denuncia, sino también impulsar que el caso sea revisado a fondo por el Comité Ético del ente rector. “Hemos decidido que la apoyaremos y que enviaremos una carta a la Fifa para pedirle a su comité ético que tramite la queja”, explicó su presidenta, Lisa Klaveness, en rueda de prensa.

Posición de la presidenta de la NFF

Klaveness, quien además forma parte del Consejo de la Fifa y tendrá presencia en el congreso del organismo, insistió en que el problema no es únicamente la entrega del premio, sino el precedente que puede sentar dentro de una institución que, por reglamento, debe mantenerse al margen de cualquier posicionamiento político. “Se trata de que la Fifa, por medio de su presidente, ha quebrantado las reglas sobre neutralidad política al otorgar este premio de la Paz. Y queremos que el comité lo estudie”, afirmó, dejando clara la preocupación institucional de Noruega.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

La dirigente también fue enfática al recordar que su federación ya se había opuesto desde el inicio a la creación del galardón, al considerar que no tiene sustento dentro de la estructura ni del mandato de la Fifa. Desde su perspectiva, el premio carece de legitimidad y representa una iniciativa que nunca fue debatida ni aprobada en los espacios formales del organismo. “Criticamos que se instituyera el galardón. No tenía ninguna base en el congreso de la Fifa. No tiene ninguna legitimidad y claramente excede el mandato de la Fifa. Es grave que se funde un premio político sin ningún arraigo”, sostuvo.

Implicaciones de la denuncia

El respaldo de Noruega a la denuncia marca un paso importante en la controversia, ya que no se trata de una crítica aislada, sino de una acción formal que busca activar los mecanismos internos de control de la Fifa. El Comité Ético, encargado de velar por el cumplimiento de las normas, será ahora el responsable de analizar si existió una infracción y determinar si corresponde alguna sanción o medida disciplinaria.

Mientras la Fifa insiste en su carácter neutral, decisiones como la creación y entrega de este tipo de premios abren el debate sobre los límites de su actuación y el alcance de su influencia más allá del fútbol. El propósito oficial del galardón es “distinguir a todos aquellos que, con su trabajo excepcional y extraordinario por la paz, hayan unido a las personas del planeta”. Sin embargo, desde el momento de su anuncio se ha levantado una ola de críticas.

La controversia no solo involucra a la Fifa y a Trump, sino que también pone en tela de juicio la independencia política de los organismos deportivos internacionales. La decisión de Noruega de actuar formalmente podría sentar un precedente para otras federaciones que también se oponen a la politización del fútbol.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar