Santa Fe parece un equipo de acero. Curtido en crisis, críticas, tensiones y rumores, así ha sido siempre, y así ha sido en este 2026. Bajo la dirección técnica de Pablo Repetto, el conjunto cardenal apagó todos los incendios y ahora sueña con ser campeón nuevamente en la Liga.
Este martes, el equipo tuvo su gran presentación del año y con categoría eliminó al América, goleándolo 4-0 tras el empate 1-1 en la ida. ¿Cómo logró levantarse cuando parecía que ni siquiera clasificaba entre los ocho?
Reacción oportuna
Santa Fe estuvo cerca de quedar eliminado, sintiéndose lejos de los ocho, pero tuvo una reacción oportuna. Quizá fue desde el clásico con el 1-1, o después cuando golearon 5-0 a Cúcuta, que el equipo se dio cuenta de que podía pelear. Cuando vencieron a Pasto de visita, ya no quedó duda: Santa Fe estaba vivo. Luego llegó el triunfo contra Internacional de Bogotá para asegurar la clasificación. Mientras cojeaba en la Copa Libertadores, se hizo fuerte en la Liga. Contra América, en ambos partidos, mostró un nivel superior al de mitad de temporada.
Frente a las críticas
Santa Fe decidió blindarse. Durante buena parte de la temporada recibió fuertes críticas, no solo de la prensa sino de los hinchas, que cuestionaron duramente a Pablo Repetto y pedían su salida por los malos resultados en la Libertadores. Repetto, que nunca sale a confrontar, mantuvo un discurso prudente. Cuando Santa Fe perdió contra Platense en Buenos Aires, todo parecía explotar. Versiones de prensa señalaron que el camerino estaba roto y que los capitanes, empezando por Hugo Rodallega, estaban peleados con el entrenador. Al clasificar a cuartos de final, Repetto ya no se guardó nada y, si hubo conflictos, decidieron refugiarse y blindarse. Se llenaron de sangre caliente, querían demostrar que sí podían. La crítica alimentó al plantel.
Rodallega, siempre Rodallega
No cabe análisis de esta recuperación sin hablar de Rodallega. Es el héroe, el artífice: lo fue para la décima estrella y lo es ahora, con el equipo en semifinales. Hugo tuvo un arranque de año con freno de mano, el gol le era esquivo, pero cuando empezó a entrar, no ha parado de anotar. Le hizo tres al América, pero su nivel anotador es insaciable. Ya lleva 11 tantos y nuevamente pelea por el botín de oro. Con un goleador así, Santa Fe siempre puede soñar.
Los ajustes de Repetto
Evidentemente, algo no cuadraba en el planteamiento de Santa Fe. La afición lo notó y lo reclamó. Tiene que ver con jugadores que no estaban al nivel esperado, como Luis Palacios y Edwin Mosquera, cuyos desperdicios colmaron la paciencia cardenal. Repetto fue ajustando tuercas, encontró mejor despliegue con Perlaza y Nahuel Bustos, fundamentales en los últimos partidos. Repetto respondió al clamor popular y le dio más acompañamiento a Rodallega, rodeándolo con otro atacante, sea Fagúndez o Nahuel. Además, Mosquera Marmolejo casi siempre es salvador, Daniel Torres es incansable y Omar Frasica sigue siendo el pulmón ofensivo del equipo.



