Para Wilmer Cabrera, exfutbolista de la selección de Colombia y actual director técnico, el momento más grande de su carrera tiene una fecha exacta: mediados de junio de 1998. Fue entonces cuando, durante el Mundial de Francia, escuchó las notas del himno nacional mientras pisaba el césped de los estadios de Lyon, Montpellier y Lens.
El sueño de todo niño futbolista
“El momento más icónico para cualquier futbolista de cualquier parte del mundo es aquel en el que sale a representar a su país en un Mundial de fútbol. Ese es el sueño de todo niño”, afirmó Cabrera en una entrevista. Para él, ese instante representó la culminación de años de esfuerzo y dedicación, un logro que trasciende lo deportivo.
El exlateral derecho, que disputó los tres partidos de Colombia en el grupo H de Francia 1998, recordó con emoción cómo se sintió al escuchar el himno nacional. “Es algo que no se olvida, te llena de orgullo y te hace sentir que todo el sacrificio valió la pena”, agregó.
Una carrera marcada por el Mundial
Wilmer Cabrera, nacido en Bogotá el 15 de septiembre de 1967, debutó en la selección colombiana en 1994 y participó en la Copa América de 1995 y 1997. Sin embargo, su presencia en el Mundial de Francia 1998 fue el punto más alto de su trayectoria como jugador. En ese torneo, Colombia enfrentó a Rumania, Túnez e Inglaterra, aunque no logró avanzar a octavos de final.
Tras su retiro como futbolista, Cabrera se convirtió en entrenador y ha dirigido equipos en la Major League Soccer (MLS) de Estados Unidos, como el Houston Dynamo y el Real Salt Lake, además de la selección sub-20 de Estados Unidos. Su experiencia internacional le ha permitido entender el valor de representar a un país en un Mundial.
El himno como símbolo de identidad
Para Cabrera, el himno nacional no solo es una melodía, sino un símbolo de la identidad y el esfuerzo colectivo. “Cuando suenas el himno, sientes que llevas la bandera de tu país en el pecho y que millones de personas están contigo”, explicó. Ese sentimiento, dice, es el que impulsa a los futbolistas a darlo todo en la cancha.
El exfutbolista también destacó la importancia de los Mundiales como escenarios que unen a las naciones. “El fútbol tiene ese poder de hacer que la gente se sienta orgullosa de su país, sin importar las diferencias”, concluyó.



